#UnPaísConNosotras: Entrevista a Valeria Moy - ONEA

#UnPaísConNosotras: Feminismo en tiempos de pandemia

Por Salvador Vega

Pasos firmes: así es como vamos

Valeria Moy, directora general de México, ¿Cómo vamos?

@ValeriaMoy

Las mujeres en México y el mundo siguen abriendo espacios y logrando transformaciones para el reconocimiento de sus derechos. Y aunque existen temas rezagados y urgentes que se deben atender, los avances son evidentes. 
“Yo creo que 2020 va a ser un año importante en tantos sentidos. Se están rompiendo muchos paradigmas y cambiando la forma en la que trabajamos y vemos las cosas. Un año de rupturas que pasarán a la historia y una de ellas es el tema de las mujeres”, comparte con ONEA Valeria Moy, directora general de México, ¿Cómo vamos?
Desde la óptica de Valeria, es importante destacar que la lucha feminista registra importantes pasos y una apertura de oportunidades para toda una generación de mujeres que, años atrás, hubiera sido impensable.
“Lo que pasó el 9 de marzo en México fue un parteaguas por el nivel de participación. Alrededor de 70 por ciento de las mujeres que trabajan pararon. Esa es una cifra muy alta que en un principio no se pensó que fuera así, porque evidentemente no todo mundo puede parar –muchas mujeres dependen del ingreso del día o son las fuentes principales del sustento de su familia. Pero los datos finales muestran que el 70 por ciento paró, generando un impacto económico de 30 mil millones de peso.
El impacto estimado previo era 15 por ciento menor, por lo que estos 30 mil millones de pesos superaron lo que se tenía contemplado. También hubo un indicador que a mí me pareció que en un principio no tenían muy medido pero luego se fue revelando: no era sólo que las mujeres no fueran al lugar de trabajo, sino que la fábrica, la empresa o la sucursal no pudieron operar normalmente sin ellas. Ese fue el caso de muchísimas sucursales bancarias. Espacios en donde e 70 u 80 por ciento del personal son mujeres y que no podían abrir sin mujeres disponibles”. 
De acuerdo con el informe Women in Business de Grant Thornton, las mexicanas ocupan el 37 por ciento de los puestos directivos en medianas empresas. Cifra que representa el máximo histórico en 13 años –desde que se realiza esta medición en el país–, misma que está por encima del promedio mundial de 29 por ciento.
Un dato que refleja cómo vamos en el país en cuanto a la participación de las mujeres en la toma de decisiones del sector privado.
“El diálogo tendrá que ir cambiando. Tarde o temprano, pero va a cambiar sin ninguna duda. Hay dos vertientes en esto: el sector privado y el público. En el privado, se tiene que tener una nueva visión y aplicar medidas con perspectiva de género dentro de los centros de trabajo. En ese sentido, algunas empresas estén haciendo cosas, sobe todo las que están relacionadas o tienen algún tipo de control externo.  
En la parte de política pública es bien complicado, pero también fundamental. Me refiero a que el obstáculo que más enfrentan las mujeres a la hora de incorporarse al mercado laboral es el cuidado y la crianza de los hijos. Ahí lo que deberíamos hacer es copiar las mejores prácticas internacionales; acciones que se dan principalmente en países nórdicos que tienen que ver con permisos de paternidad a hombres y mujeres. Acciones como esas cambian la realidad, porque se ve la crianza desde un punto más cercano y transforman la dinámica familiar. El experimento ha sido muy exitoso y en México deberíamos igualarlos”. 
Sobre la discusión sobre temáticas de género que partió a principios de marzo y que se refuerza en la reclusión de la cuarentena, Valeria indica que como país nos dirigimos hacia la construcción de un diálogo cada vez más igualitario. Uno en donde el análisis de género esté siempre presente. 
“La dimensión de género debe estar de forma permanente hasta que se vuelva un tema de equidad. Tiene que ser un tema hasta que ya no sea un tema; hsta que ya no sea necesario que haya un Día de la Mujer. Hasta que se opere en condiciones de igualdad, de equidad. 
Reconociendo que tenemos diferentes funciones biológicas –comenzando por eso– y eso requiere un tratamiento distinto. Debe haber más facilidades para trabajar desde casa o mantener horarios distintos. Las mujeres trabajan muchísimo pero a diferentes horas. Lo he visto y he vivido. Porque mientras los hombres llegan a su casa y terminó su jornada laboral, las mujeres siguen trabajando: van compensando esos espacios para dedicarlos a la crianza y al hogar. Todas esas cosas se deberían ajustar con el tiempo para que haya una repartición más equitativa, sobre todo con los tiempos de cuidado infantil”.

Follow by Email