#UnPaísConNosotras: Entrevista a Teresa Castellanos - ONEA

#UnPaísConNosotras: Feminismo en tiempos de pandemia

Por Salvador Vega

La resistencia que no cesa

Teresa Castellanos, defensora de Derechos Humanos e integrante de la Asamblea Permanente de los Pueblos del estado de Morelos

#AguaSíTermoNo – #ElEncierroNoMeCalla

Cuando en México se es mujer y al mismo tiempo defensora de los derechos humanos se corre un doble peligro. 
De acuerdo con datos del observatorio internacional Global Witness, nuestro país se encuentra dentro del top 10 de los sitios más peligrosos para luchar por la defensa del medio ambiente. Una profesión que durante 2019 le costó la vida a al menos 17 personas cuyo único crimen fue defender la vida, los recursos naturales y las especies de nuestro país. 
Casos tan recientes como el del luchador social Isaac Medardo, quien encabezó la defensa del área natural conocida como “Los Venados” en el municipio de Jiutepec, Morelos, quien fue asesinado a balazos el pasado 24 de marzo a las afueras de su hogar. 
 
De esta misma región es Teresa Castellanos, activista de la comunidad de Huexca e integrante del Frente de Pueblos por la Defensa de la Tierra y el Agua. Luchadora social que se ha posicionado como una de las principales figuras de resistencia contra el Proyecto Integral Morelos del gobierno de la Cuarta Transformación. 
Una mujer que ha sufrido la represión y hostigamiento contra los activistas del país, pero también la violencia por el simple hecho de ser mujer. 
“En nuestro país todavía prevalecen el machismo y el poder. Y pues al gobierno no le conviene que una mujer se manifieste y levante la voz. Ven la fuerza que tenemos y que se está evolucionando en la forma de defender la vida. Ven cómo las luchadoras sociales están tratando de visibilizar lo sucede en las comunidades. 
Pero el gobierno la verdad es que, mientras seas mujer, no te voltea ni a ver y te violenta totalmente. Para este gobierno es como un insulto que la mujer se levante y diga todo lo que está pasando. No les importa nada y no mueven un dedo; para ellos es más importante vender un avión o que las mañaneras estén en primera plana. No hay una importancia real”. 
Teresa, quien forma parte de la Asamblea Permanente de los Pueblos de Morelos recibió una demanda en 2019 por parte de la Comisión Federal de Electricidad, esto por presuntamente vandalizar las paredes de la termoeléctrica de Huexca.
Una demanda por 69 mil pesos contra los activistas que encabezan una defensa histórica en esta región del país, cuna del zapatismo, que con el paso de los años fue abriendo espacios de liderazgo y la toma de decisiones a las mujeres de la comunidad. 
“Nosotros realmente no somos líderes, sino mujeres que entendemos que la vida se nos está yendo y por eso es que tenemos que luchar y llevar adelante todo esto. Pero no es realmente porque queramos, sino porque este papel ya nos toco y nos ha tocado. 
En su mayoría somos mujeres ahora las que estamos tomando la decisión de estar al frente de esta resistencia”, comparte en entrevista para ONEA. 
Sobre las jornadas de protesta del pasado 8 y 9 de marzo, Teresa coincide en que la convocatoria sorprendió por su magnitud y apoyo por parte de sectores que nunca antes se habían sumado a movilizaciones. Una evidencia más del vacío de autoridad para atender la emergencia nacional de la violencia de género. 
“Desde hace muchos años viene haciéndose toda esta movilización. Estos últimos dos años se han visto manifestaciones muy fuertes porque realmente la violencia se ha desatado totalmente. Ahora lo que se está tratando de hacer es visibilizar la situación que vivimos las mujeres y, como no se atiende, pues entonces se crea esta unión tan grande, no sólo en nuestro país sino en Europa, Estados Unidos. 
Las mujeres de Cuautla también estuvieron marchando porque la crisis es muy fuerte; violaciones, desapariciones, asesinatos. Las mujeres han logrado visibilizar la situación de tal forma que cada vez más gente le va entrando a las marchas y mítines”. 

Follow by Email