#UnPaísConNosotras: Entrevista a Eunice Rendón Cárdenas - ONEA

#UnPaísConNosotras: Feminismo en tiempos de pandemia

Por Salvador Vega

Espacios inseguros: el tema permanente

Eunice Rendón Cárdenas coordinadora de Agenda Migrante y exSecretaria Ejecutiva Adjunta del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública

@EuniceRendon

Los feminicidios, como la expresión más cruel y sanguinaria de los delitos por razón de género, son una problemática social que se mantiene en aumento.
En su noveno informe relativo a la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, ONU Mujeres puso en evidencia –gracias a datos recopilados por la Secretaría de Salud, INEGI y el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública– que estos delitos lograron una tendencia al alza nunca antes vista, equivalente a 10 asesinatos de mujeres al día; con un acumulado de 18 mil 961 defunciones femeninas con presunción de homicidio en el periodo 2011-2017.
Una cifra roja que posiciona a México como uno de los países de América Latina más peligrosos para ser mujer. 
“Si vemos los últimos datos de feminicidios del Secretariado Ejecutivo, vemos que en febrero se registró un incremento del 13.5 por ciento en los homicidios de mujeres, incluidos los feminicidios –porque no todos estos crímenes se registran como feminicidios. 
Pero el feminicidio no ocurre de manera espontánea, es un delito que casi siempre tiene detrás supuestos, como la violencia familiar, verbal o física”, comenta la Dra. Eunice Rendón Cárdenas, coordinadora de Agenda Migrante y ex Secretaria Ejecutiva Adjunta del SESNSP. 
La especialista en seguridad, derechos humanos y comunidades vulnerables comenta a ONEA que uno de los cambios paradigmáticos que se pusieron en evidencia el pasado mes de marzo fue la percepción de la ciudadanía y el conocimiento que se tiene sobre los feminicidios. 
“Lo que ha cambiado es la visión de este delito por parte de las propias mujeres pero también de la sociedad en general. La gran diferencia es que ahora es mucho más visible, aunque sea algo que ocurría desde antes, hoy hay una percepción distinta a la que siempre hemos tenido. 
Pero el feminicidio es un delito prevenible: muchas mujeres, antes de ser asesinadas por razón de género, presentaron alguna denuncia o venían de sufrir alguna cuestión violenta. Es un delito que podemos prevenir”. 
Eunice apunta que si bien, la conmemoración del Día de la Mujer siempre es una fecha simbólica en términos de la agenda de género, 2020 marcó el inicio de un cambio cultural importante. 
“Hoy vimos mucha más gente sumada a estos esfuerzos; gente que probablemente antes no había estado vinculada a la lucha feminista. Creo que la diferencia que hay ahora, en esta nueva coyuntura o escenario, es que ya no solamente están los grupos feministas tradicionales que siempre están detrás de la agenda, sino que se logró sumar a la sociedad civil en general: gente de todo tipo de estrato social, trabajo o trinchera que se sumaron a esta marcha”. 
Sobre la posición que el Gobierno federal mantiene en la actualidad frente a dicha problemática, Rendón Cárdenas añade que son necesarias acciones contundentes y entendimiento profundo sobre este tipo de violencia. Un esfuerzo que debería comenzar desde Palacio Nacional. 
“El presidente mencionó (el 14 de febrero) un decálogo que fue muy intuitivo y que más bien pareció una respuesta ideológica, con buenos deseos hacia este tema, pero que no marca un eje de política pública que es lo que requerimos. Los feminicidios son un tema que se tiene que trabajar de manera transversal, es decir, no sólo en el Instituto Nacional de las Mujeres o en el Conavim, o en las instancias públicas que están diseñadas para tratar estos temas, sino que es un tema que justo le toca a todos.
Hay un asunto que siempre se nos olvida pero que me parece fundamental desde la acción estatal que es el trabajo con agresores. Casi siempre que se dan talleres y cosas relacionadas con violencia de género, están dirigidos hacia la mujer y creo que eso es un error. Tenemos que incluir a los hombres y perspectivas de nuevas masculinidades dentro de las políticas públicas que se generen”. 
Como parte de los esfuerzos que se deben perseguir, la doctora menciona la creación de proyectos productivos para el empoderamiento de la mujer, mismos que le permitan tener cada vez más independencia económica en sus círculos familiares.
“Se deben de implementar proyectos con dos perspectivas: una de género, con mecanismos que se adapten a las necesidades y entornos de estas mujeres y por el otro lado con una perspectiva de las localidades donde se esté trabajando; con el análisis de qué cosas van a dar un valor agregado o influir en la dinámica económica de los sitios donde se trabaje.
Algo en donde se quedó corto el gobierno este 8 y 9 de marzo fue en una respuesta. ¿Qué va a hacer después de estas movilizaciones? Más allá de echar culpas o señalar a los políticos que se intentaron subir a la conversación, lo que nos quedó claro a todos es que se discutió una agenda auténticamente ciudadana. Y los que salimos a marchar fue porque nos indigna que a las mujeres las estén matando por el hecho de ser mujeres y creo que eso es lo que hay que subrayar”. 
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