Todo arrancó con una afirmación: “¡El nueve ninguna se mueve!”
Un mensaje simple pero contundente que, sin mayor explicación, invitaba a realizar el ejercicio colectivo de imaginar un país sin mujeres. #UnDíaSinNosotras: en las calles y trabajos; escuelas y universidades y centros comerciales.
Aquel 18 de febrero, las Brujas del Mar –organización feminista con sede en la ciudad de Veracruz– no pudieron dimensionar la velocidad y resonancia que su propuesta divulgada en redes sociales iba a tener a escala nacional. Convirtiéndose en un abrir y cerrar de ojos en el primer paro de su tipo en nuestro país, llevado a cabo inmediatamente después de la mega marcha conmemorativa por el Día Internacional de la Mujer.
“Una cosa positiva que hemos sacado de esto es que muchas jóvenes y niñas comenzaron a interesarse más por el tema del feminismo. Nos han llegado muchísimos mensajes en donde nos preguntan qué libro tienen que leer, qué autoras recomendamos o nos dicen que quieren aprender más sobre el tema. Eso está bien porque se está observando un reforzamiento del pensamiento y el estudio del feminismo, que para nosotras es bastante importante”, comenta Arussi Unda, vocera de la colectiva en entrevista para ONEA.
A un mes de distancia de esta iniciativa y con un impacto económico de entre 30 y 37 mil millones de pesos después –de acuerdo con estimaciones del INEGI y BBVA Research–, la discusión generada a partir del Paro Nacional del 9 de marzo no se detiene e incluso se incrementa dentro de la coyuntura de la contingencia sanitaria internacional por la propagación del Covid-19.
En consideración de Arussi, el tema de la violencia contra la mujer sigue estando dentro de la agenda política “aunque no lo quieran”.
“Este confinamiento está reforzando precisamente el punto. En esta cuarentena estamos observando cómo nos relacionamos desde el núcleo familiar. Estamos siendo testigos de los problemas que hay alrededor; que hay mujeres que están atrapadas con sus agresores y se están poniendo más puntos sobre la mesa.
El que los feminicidios no terminen o no hayan bajado siquiera en estos días de confinamiento, de una forma u otra le dan la vuelta al discurso. Porque es muy curioso cómo se presentan las autoridades federales o cómo exponen este tema. A mí me llamó mucho la atención que dijeran en un principio que los delitos habían bajado el 9 de marzo. Me ofendió un poco porque dije ‘¿nos está responsabilizando a las mujeres por los delitos, o en qué sentido lo dijo?’. Pero ahorita estamos viendo que hombres y mujeres están encerrados, y los delitos suben… y los feminicidios siguen”.
Para esta organización de jarochitas –como ellas mismas se describen– mantener una lucha desde la región que presenta los índices de violencia contra las mujeres más alarmantes de este país –con un total de 52 desapariciones, 231 agresiones, 11 homicidios de mujeres y 20 feminicidios registrados por el Observatorio Universitario de Violencia contra las Mujeres de la Universidad Veracruzana en los dos primeros meses de este 2020– no ha sido una tarea sencilla y tampoco arrancó a partir de este 8 y 9 de marzo. Sin embargo están dispuestas a aprovechar la espontaneidad de la exposición mediática para tratar de vincular el mayor número de apoyos con el fin de seguir apoyando a las mujeres de la costa del Golfo.
“Estamos tratando de aprovechar al máximo la exposición que se nos ha dado para hacer redes, que son el punto más importante en la organización. Antes de que comenzara todo el rollo de la contingencia, nos reunimos con tres colectivos en Cancún en una conferencia universitaria.
Yo creo que en la Ciudad de México hay muchísimos colectivos, muchísimas instituciones y recursos, pero luego las que nos quedamos en los estados o en ciudades más pequeña, somos organizaciones que estamos solas. En el caso de nosotras en Veracruz estamos prácticamente solas, y el no tener el apoyo luego hace más difícil el accionar
Sin embargo, a raíz del Paro Nacional nos llamaron de la dirección del Instituto de la Mujer de Boca del Río y ya tenemos contacto con la directora del Instituto en el municipio de Medellín. Pero muchas veces ellas mismas se encuentran con un tope en las leyes que no permiten llegar al punto que queremos. Por eso es importante la presentación de un pliego petitorio y poner fechas para cada petición. No estamos pidiendo nada que no pueda hacerse, son propuestas realistas”, afirma.
En la actualidad, las Brujas del Mar están en vísperas de acudir al Senado de la República para presentar una serie de iniciativas derivadas de la experiencia de las jornadas de protesta de este año. Un proyecto que se dio gracias a la participación, interés y apoyo de muchas mujeres que se hermanaron con su lucha.
“Somos muy afortunadas porque, por lo mediático que se hizo todo este rollo, se nos acercaron personas muy experimentadas en materia legal. Nos ayudaron a hacer un pliego petitorio como debe ser –con todas las terminologías legales; llenando todos los huecos que nosotras no conocemos al no ser abogadas.
En este inter hemos estado, como siempre, atendiendo casos de violencia desde nuestras redes sociales. Ahorita es el peor momento para ser una víctima porque, si de por si el sistema no es tan colaborativo –por decirlo de alguna forma–, ahorita que son menos (por la contingencia sanitaria) dentro del Instituto de la Mujer, Fiscalía y Ministerios, entonces imagínate cómo estamos. Es el peor momento para ser víctima de violencia, pero tampoco puedes elegir no serlo”.