#UnPaísConNosotras – Wendy Figueroa

Ante la adversidad, proteger a las mujeres

La Red Nacional de Refugios (RNR) salda una deuda que es responsabilidad del Estado: proteger a las mujeres y sus hijos e hijas.

Wendy Figueroa, directora general de la RNR, comparte con ONEA México el gran desafío que implica encabezar una organización en tiempos en los que la austeridad republicana de la llamada cuarta transformación pone en jaque a miles de mujeres que necesitan cobijo para defenderse de sus agresores, muchos de ellos están en su propio hogar.

—¿Cómo evaluarías el apoyo de la actual administración federal para proteger a las mujeres víctimas de violencia? —
“Es un apoyo bastante superficial, un apoyo que lejos de estar en apego a los instrumentos nacionales e internacionales, reconociendo la importancia de la participación de las organizaciones de la sociedad civil en la democracia y en la atención integral a las violencias contra las mujeres queda bastante limitado”, responde la activista.

Figueroa considera que el gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador tiene una fijación de perseguir y abolir todo lo construido en el pasado, sin reconocer los avances conseguidos en materia de protección las mexicanas mediante organizaciones que no son parte de las dependencias ni entidades públicas al 100 por ciento.

“Todo aquello que no traiga un sello de partido en turno entonces es cuestionado, criticado y se está olvidando que hay más de 10 feminicidios diariamente. Es el resultado de una cadena de omisiones, de negligencia, de falta de actuación de todos los partidos que han estado en el poder incluyendo al actual.
“Lo único que estamos viendo es una persecución y echarle la culpa a quienes antecedieron, sin poner acciones claras y puntuales que pongan en el centro de atención los derechos humanos de las mujeres. Me parece que es totalmente inaceptable, no asumir por lo que se postularon y para lo que están al frente, eso tiene que ver con el reflejo, desde mi punto de vista, de una forma de gobernar de manera vertical”, expone.

Acerca de las polémicas declaraciones del primer mandatario, con respecto a impulsar cambios de paradigma como la despenalización del aborto, de ignorar las cifras de emergencias por violencia familiar o catalogar como oposición al movimiento feminista, la activista afirma que con esas acciones López Obrador afecta todavía más la realidad que viven las víctimas.

“Los mensajes que escuchamos en las mañaneras impactan atrozmente en lo que sucede en el país. Por un lado, impacta en la credibilidad de las mujeres víctimas de violencia. Hemos escuchado que el presidente habla que la mayoría de las llamadas al 911 son falsas, que estamos en un país donde la familia es fraterna, el mensaje que manda es de no creerles.

“Su ‘ya chole’ con el tema de las violencias no es un mensaje que manda a las feministas. Un error que tiene este gobierno es que piensa que las feministas estamos en contra del presidente, pero estamos en contra de la impunidad, de la corrupción y de las violencias contra las mujeres que es muy distinto.

“Esto resuena, tenemos complicidad y silencio también de muchas mujeres que están a su alrededor. Cuando hablamos de la complicidad patriarcal no solamente es de los hombres, sino de muchas mujeres que deben alzar la voz y vemos que este silencio sepulta, literalmente, los derechos de las mujeres. Nunca había visto algo tan evidente como este desdén hacia los movimientos feministas y a las mujeres víctimas de violencia”, añade.

Con el recorte presupuestal a la organización que dirige, Wendy Figueroa relata que las integrantes de la RNR han emprendido una búsqueda a nivel nacional e internacional de recursos para garantizar protección a las mexicanas que necesitan un lugar dónde dormir sin ser agredidas.

Enfatiza que, con esa petición de apoyo, el gobierno queda en evidencia ante organismos globales que ven con preocupación la falta de presupuesto e interés para erradicar los agravios en razón de género.

Más de 70 refugios conforman la RNR y, de acuerdo con sus cifras, en tan solo cinco meses durante la pandemia de COVID-19 atendieron a 30 mil 901 mujeres, niñas y niños; 20 mil 255 del total permaneció en alguno de sus espacios.