#UnPaísConNosotras – Marlene Segura Gutierrez

Legislar desde y para una nueva generación

Marlene Segura Gutierrez es una estudiante de la carrera de Derecho de la UNAM, tiene 22 años, forma parte del parlamento de mujeres 2021, convocado por el gobierno de la Ciudad de México y desde su trinchera, la juvenil, con conocimientos parlamentarios y legislativos, hace lo posible por cambiar al país.

Forma parte de dos organizaciones de la sociedad civil: la Red de jóvenes políticos, dentro de la unidad de investigaciones legislativas con perspectiva de género y una organización feminista llamada Fem x Fem, donde forma parte de la comisión legislativa de investigación sobre los derechos de las mujeres.

Ella ha participado en diversos ejercicios legislativos, como los parlamentos juveniles del gobierno capitalino, donde en su primera edición, en 2019, fue nombrada presidenta, e impulsa propuestas de ley con perspectivas de género desde cada uno de los espacios donde se prepara para el futuro.

Sin embargo, a pesar de que estos ejercicios son para las nuevas generaciones, con oportunidades de crear, Segura ha sufrido violencia de género. En este sentido narra:

Generalmente era muy remarcado que los hombres quisieran tener la batuta, quisieran opinar, de la manera no más amable y sucedió que [las y los compañeros de bancada] me animaron a postularme como presidenta y muchas personas, particularmente hombres, decían que tal vez no tenía la experiencia necesaria, era muy joven o no participaba activamente en un partido político y cómo yo iba a poder llevar los trabajos de un ejercicio tan importante, que además tenía su primera edición.

Cuando la propusieron formalmente, se envió a un compañero para que realizara la labor de negociación y él se postuló, aunque sólo era un enviado para comunicar la decisión del grupo parlamentario. Fue una experiencia decepcionante.

Por suerte esta acción se identificó, se aclaró la votación y se decidió en conjunto ratificar la votación en favor de Segura y nombrarla presidenta de la edición. Sin embargo, los comentarios hostiles por parte de su compañero continuaron, a tal grado que llegó a decir que no sabía por qué se consideraba a las mujeres en este tipo de ejercicios para darles cargos tan importantes.

Una de las consecuencias de la violencia política de género que ha identificado Marlene Segura desde sus primeros años ha sido la falta de figuras como referentes de mujeres políticas que tienen papeles importantes dentro de los partidos.

De su infancia sólo puede recordar a Beatriz Paredes como una participante del poder legislativo y remarca la importancia de que las niñas encuentren en todos los espacios un ejemplo a seguir.

Aún hoy, las mujeres son invisibilizadas y aunque existe una mayor tendencia de las mujeres a participar en la política, las integrantes de otros grupos, considerados vulnerables, aún no son consideradas, como las mujeres indígenas o racializadas. En nuestros días aún son pocas las mujeres que participan y no provienen de familias con privilegios políticos.

Aún cuando las legislaciones en la materia han pugnado por la paridad de género, tanto en 2014 como en 2019, con la aprobación de un paquete de reformas en materia de violencia política “falta mucho por cambiar” afirma.

Sin embargo se requiere un cambio mayor, entre otras cosas, que se imparta justicia con perspectiva de género, propiciar las condiciones para que modifiquen los patrones socioculturales que históricamente han colocado a la mujer en una posición de desventaja y que se ven alimentados por un estereotipo de género, que crea una falsa expectativa de lo esperado de las mujeres por parte de la sociedad.

Por ello remarca las palabras de Alejandra Mora, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Interamericana de Mujeres de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que menciona que “Las mujeres no sólo tenemos que poder llegar a los cargos políticos, sino que también existe un doble reto, los Estados tienen que garantizar que, cuando nosotras lleguemos, estos espacios estén libres de violencia”.

Aunque agrega: Es importante que nosotras, a estas alturas, seamos conscientes que tenemos el derecho de participar y ya está reconocido, por tanto debemos tomar los espacios, no esperar a que nos abran las puertas, sino romperlas. Si lo esperamos van a tardar años, vamos a seguir sin accionar y aprovechar plenamente los derechos que ya nos son reconocidos.

Su lucha desde el feminismo en el ámbito legislativo la ha acercado a la necesidad de que sean aprobadas las iniciativas de ley de la interrupción legal del embarazo, pues, aunque en el país dos estados lo permiten, la Ciudad de México y Oaxaca, mujeres de diversas regiones lo continúan impulsado en sus cámaras locales, respecto a esto, Segura comenta:

Los representantes no están a la altura de las demandas de las mujeres. Tenemos muy en claro cuáles son nuestros derechos y cómo queremos que pasen de ser un derecho humano, que queda al aire, a ser un derecho fundamental ya reconocido en las leyes. No sólo en las leyes secundarias, sino en la Constitución.

En el caso de las mujeres que en distintas entidades están luchando por el derecho que ha sido muy demostrada una actitud de menosprecio a esta lucha feministas, estigmatizante respecto a las compañeras que se encuentran movilizándose y visibilizando en un clima de ausencia de políticas y leyes que correspondan a sus necesidades.

Hace falta una preparación de las personas que integran espacios de representación y se encargan de manifestar la voluntad popular, pues, es justamente esta voluntad popular, exigiendo que se legisle respecto a un derecho que es tan importante, sobre decidir acerca de nuestros cuerpos, y no están atendiendo a las demandas que son grandísimas.

Respecto al feminismo, asegura que a pesar de no ser un movimiento nuevo, porque lleva décadas de lucha, está cobrando fuerza y visibilidad en los últimos años.

Empezó a ser concebido y a tener los focos de atención por parte de los medios de comunicación y de las instituciones, pero tal vez no de la manera que nos gustaría, por el contrario, no ponen la atención en las demandas que motivan las protestas, las luchas, los posicionamientos, se centran en las maneras en que se externan cuando lo más importante debería ser qué es lo que se está motivando en esta ola de exigencias por parte de las mujeres.

Me llena de gusto que hay muchas mujeres que están organizándose, están visibilizando la causa, que están luchando no solamente por una aspiración individual sino colectiva y saber que si en estos momentos se está discutiendo la ley de despenalización del aborto en un estado como Quintana Roo, hay apoyo por parte de muchas mujeres a lo largo y ancho del país.

Eso es lo más importante, tener unidad, tener conciencia de lo que está pasando, generar redes de apoyo y de información acerca de lo que acontece diariamente con nuestros derechos, porque sabemos que ser mujer es eso, estar históricamente en una situación de desigualdad, marginación y nuestros derechos penden de un hilo, por ello nos toca estar al pendiente de esas situaciones de injusticia.