#UnPaísConNosotras- Ixchel Cisneros Soltero

Polarización, espacios de comunicación y mensajes permanentes

La polarización, como fenómeno social que se hace presente con mayor intensidad en el ámbito digital, no está exento de la dimensión de género. Es en estos espacios en donde se reproduce la violencia, se minimiza y en ocasiones se censura las voces de las mujeres por la simple razón de ser.

Derechos tan elementales como la libertad de expresión, son materia prima de activistas, comunicadoras y periodistas mexicanas, como Ixchel Cisneros Soltero, directora de la organización El Día Después. Quien desde su defensa continua de una agenda de género, que eleve y potencie las voces de las víctimas de este país, ha encontrado una constante de descalificaciones como primer obstáculo en el diálogo público.

“La polarización afecta en todos los ámbitos, pero específicamente en el tema de género. Creo que es muy terrible lo que está sucediendo, un ejemplo muy claro es lo que sucede con el candidato a gobernador, Félix Salgado Macedonio, donde debido a esa polarización política, si hablas en contra de alguien de un partido, ya estás en contra (del movimiento). Aún cuando seas víctima, aún cuando tengas la razón. Entonces se te viene una horda de comentarios y ataques solamente porque este personaje pertenece a un partido; aún cuando sea un presunto violador”.

En el caso de los medios de comunicación, la especialista apunta que la lucha por la paridad, por la toma de decisiones e incluso la brecha salarial han sido históricas y constantes para las periodistas del país. Problemáticas que no sólo se limitan al ejercicio de sus funciones, sino también a los espacios de violencia que se generan al interior de las redacciones.

“Hay muy pocas periodistas que toman las decisiones y no son ellas las que crearon los medios. Es muy difícil llegar a puestos directivos en medios tradicionales donde las mujeres sean quienes tomen las decisiones. Esto complica el panorama general y más aún si le sumamos que la manera en la que se ataca a las periodistas; nos señalan, nos atacan con cuestiones sexuales, sobre todo en redes sociales. Todos los ataques tienen un tono o un tinte sexual debido al género al que pertenecemos o se relacionan con nuestros hijos o hijas. Esas son las maneras en la que las amenazas, las agresiones, toman estos tintes distintos a los ataques contra periodistas hombres”.

Desde su experiencia como directora de El Día Después, Cisneros Soltero comenta que las organizaciones civiles cumplen con una función distinta a los medios tradicionales. No sólo como espacios de denuncia que magnifican las voces de las víctimas por violencia de género, sino porque son espacios donde las mujeres han sabido acaparar lugares medulares.

“Muchas de nosotras nos hemos movido a trabajar a organizaciones de la sociedad civil justo porque, por ejemplo, es muchísimo más fácil ser madre para quienes decidimos serlo. Es muchísimo más fácil ser madre en un lugar donde respetan tus derechos como mujer. Y puedes tener derecho a la lactancia; y puedes tener derecho a estar con tu hijo, tu hija, en algunas organizaciones, incluso llevarlas y llevarlos a la oficina contigo. Este tipo de cosas la verdad es que los medios de comunicación no existen, por lo menos en los medios de comunicación en México.

Creo que hay una gran diferencia. Y también es por eso que muchas mujeres periodistas hemos decidido crear nuestros propios medios. Las Periodistas de a Pie, un claro ejemplo de ello, de como al final las periodistas mujeres decidieron formar sus medios de comunicación porque no se sentían representadas en los tradicionales. Entonces, al final nosotras hemos tenido que buscar nuestras propias alternativas”.

El mensaje es permanente

En este 2021, en el Día Internacional de la Mujer, las jornadas de movilizaciones se anticiparon y fueron creciendo en intensidad, a la par del desinterés y respuesta que mostró el Gobierno Federal. Las vallas de metal cercando el perímetro de Palacio Nacional, fueron un claro mensaje del rechazo al diálogo frontal con los diferentes colectivos feministas del país.

Sobre estos, Ixchel anticipó en entrevista para ONEA que las manifestaciones de este año volverían a ser atípicas, pero que no por eso el reclamo será diferente.

“La protesta es permanente. Este año vamos a ver manifestación en calle, por lo menos en la CDMX y seguramente en varios estados de la República, pero no va a existir una gran movilización como fue el año pasado, o como había sido en años anteriores, por lo mismo de la pandemia. Lo cual no quiere decir que no estemos organizadas y que no estemos conscientes de la importancia de defender nuestros derechos. Al contrario, yo creo que ahora es muchísimo más fácil organizarnos como mujeres y coincidir, más allá de las diferencias; coincidir en que estamos hartas de la violencia y en que no vamos a permitir más violencia en contra de nosotras. Independientemente de filias, fobias y partidos políticos.

En este momento estamos juntas y esa es la idea. Eso es lo que realmente nos mueve y ha sido muy importante para este movimiento porque al final, no vamos a bajar la guardia”.

Desde el 2020, año en el que se desarrolló el Paro Nacional de Mujeres por primera ocasión, las mujeres del país demostraron una cohesión distinta, que no se habría logrado sin las amplias redes de apoyo que se tejen entre colectivas a nivel nacional. Un interés que se demuestra en el crecimiento exponencial de las mismas y la cantidad de personas que se vincularon a estos espacios, tan sólo en un año.

“Ha crecido el número de mujeres que integran estas organizaciones y también ha crecido (por qué no decirlo así) el interés de los hombres. Sin generalizar, muchos hombres están empezando a cuestionarse sus privilegios y creo que eso es muy importante.
Las mujeres en general, estamos listas para defendernos y para seguir peleando contra este pacto patriarcal del que hemos hablado desde hace mucho tiempo, sobre todo ahora con las declaraciones del Presidente.

Independientemente de a que te dediques; independientemente de cómo seas o en qué ámbito te desarrolles, al final todas y todos estamos siendo afectadas por eso: un pacto que se decidió desde hace muchos años, en el que los hombres tenían más poder que las mujeres. Pero nosotras en este momento hemos decidimos que no más; porque al final estamos buscando que se nos respete. Estamos listas y esto es algo que no se va a parar. Y pues al final sí téngannos miedo, porque los hombres de este país ya no van a volver a tener los mismos privilegios que han tenido este en todo este tiempo”.