Elizabeth Hernandez

La propuesta legislativa de vacaciones dignas, que aumenta en seis días el periodo mínimo obligatorio de descanso para todos los trabajadores en México, fue aprobada de manera unánime tanto por las comisiones dictaminadoras como por el pleno del Senado de la República esa tarde tras una discusión sin modificaciones.

Activistas por los derechos laborales celebraron esta decisión, y aseguraron que representa un gran avance en materia de salud mental y emocional para millones de personas que ahora podrán contar con más días de descanso digno en todo el país, así como mejores prestaciones para disponer de estos periodos.

El nuevo esquema de vacaciones laborales permite que los trabajadores decidan de forma unilateral el acomodo de todos sus días libres, por lo que podrán optar por periodos ininterrumpidos de descanso de hasta 32 días para quienes cumplan más de tres décadas en la misma empresa.

La reforma también disminuyó el tiempo requerido para acceder a ciertos periodos de descanso; por ejemplo, en la actual Ley Federal del Trabajo se consideran los mismos días de vacaciones para quienes tienen antigüedad de 5 a 9 años en una misma empresa, pero la nueva legislación no considera agrupar estos tiempos hasta después de los seis años.

Esta reforma acerca a México al promedio de 15 días de descanso que tienen otros trabajadores en América Latina, pero permanece aún muy por debajo de los periodos establecidos por los países miembros de la Organización para la Cooperación y el desarrollo Económicos (OCDE) que dan una media de 25 días libres al año.

Los activistas laborales también remarcaron la inequidad que existe en los periodos de espera para poder contar con días de descanso, y es que mientras en Francia o Brasil un trabajador cuenta con 30 días desde su primer año, en México esto no es posible hasta después de tres décadas.

Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) revelan que ocho de cada 10 empleados en México sufren del Síndrome de Desgaste Profesional (mejor conocido como burnout), la cifra más alta a nivel mundial desde que este padecimiento que fue reconocido como una enfermedad real por los distintos consejos médicos internacionales.

Psicólogos y especialistas en estrés emocional han señalado que la falta de descanso entre la población económicamente activa en México tienen un impacto directo en la calidad de vida de los trabajadores más vulnerables, mientras que las empresas pierden alrededor de 16 mil millones de pesos por malestares relacionados al burnout.

Lorena Parra Mercado, especialista en recursos humanos y reclutamiento, explicó en entrevista para ONEA México que la mayoría de las empresas mantienen prácticas laborales abusivas en las que los derechos laborales se ven como algo opcional que los empleados no merecen o deben pelear por ellos.

“Muchas veces nos ha tocado explicarle a los dueños que sus reglamentos internos o condiciones laborales violan directamente la ley, pero la gente toma las vacantes porque existe una enorme necesidad que permite estos abusos”, aseguró la especialista quien también tiene una página de Facebook sobre derechos y consejos para los trabajadores.

Parra Mercado sostiene que en México persiste una cultura laboral muy pobre que se ha ido modificando poco a poco debido a las nuevas generaciones, que no solo prefieren trabajos con condiciones justas o flexibles, también conocen mejor sus derechos y obligaciones.