Miembros de colectivos de búsqueda, familiares de personas desaparecidas y autoridades estatales recobraron dos cuerpos de una fosa clandestina ubicada en el municipio de Santa Ana Atzacan, en Veracruz.

Los cuerpos pertenecen a dos hombres que fueron identificados por sus familiares con ayuda de algunas pruebas genéticas y periciales.

Una de las víctimas fue identificado como Florentino Romero Antonio, habitante de Ciudad Mendoza que fue reportado como desparecido desde junio de este año.

Este nuevo descubrimiento se suma de otras fosas clandestinas que han convertido a Veracruz en el epicentro de este tipo de violencia.

Un informe elaborado por la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) reveló que Veracruz es el estado con las fosas clandestinas más grandes del país, especialmente en este año que encontraron al menos dos de estos puntos con más de 600 restos humanos.

El documento rescata las investigaciones de 41 casos de personas desaparecidas en Veracruz, de los cuales 22 tuvieron la participación de alguna autoridad.