Elizabeth Hernández

A pesar de que el cáncer de mama es una de las principales causas de muerte para las mujeres en México, los esfuerzos gubernamentales para prevenir este padecimiento son insuficientes debido a la falta de presupuesto en sectores que son esenciales para la lucha contra esta enfermedad.

Los datos no son menores, cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señalan que el cáncer de mama cobró la vida de 7 mil 973 personas tan sólo el año pasado, y de estas el 99.4% eran mujeres, lo que demuestra la enorme incidencia de este padecimiento en un grupo específico de la población.

Esto quiere decir que 22 mujeres perdieron la vida cada día de 2021 por causa de esta enfermedad en México, casi una por hora. El cáncer de mama fue responsable de 18 fallecimientos por cada 100 mil mujeres en el país, esto representa 2 de cada 100 muertes de este grupo durante el año pasado.

Alejandra Moreno Ruíz, oncologa y especialista en este tipo de cáncer, explicó en entrevista para ONEA que uno de los principales retos para reducir la mortalidad de este padecimiento en México está ligado a la detección oportuna de los síntomas de alerta, algo que resulta “imposible con tan pocos recursos enfocados a la salud pública”.

El cáncer de mama tiene altos índices de recuperación si se detecta y trata de manera oportuna, el problema es que en México no existen programas públicos que operen de manera regular para que las personas puedan realizarse estudios clínicos de rutina como la mastografía.

Nariz Roja, una de las organizaciones encargadas de vigilar el desabastecimiento de medicamentos en México, sostiene que la desaparición del Seguro Popular tuvo consecuencias especialmente graves para los pacientes de cáncer, quienes ahora deben pagar tratamientos millonarios por su cuenta.

Una revisión elaborada por ONEA reveló que el precio promedio de una mastografía en el servicio privado es de 740 pesos, aunque esta cantidad suele bajar a casi 400 pesos durante octubre debido a las promociones por el Día Internacional de Lucha Contra el Cáncer de Mama.

Los registros del Sistema de Información de la Secretaría de Salud (SINAISCAP) muestran que esta institución cuenta con 329 mastógrafos en todo el país, una cifra insuficiente para atender a los más de 20 millones de mujeres que requieren de este estudio de manera anual para prevenir y detectar el cáncer de mama.

Pero los costos de los estudios de prevención son significativamente menores a los que enfrentan las personas diagnosticadas con cáncer de mama; la revisión de ONEA encontró que un paquete de 20 sesiones de quimioterapia tiene un costo promedio de 350 mil pesos, mientras que algunos medicamentos prolongados para esta enfermedad pueden alcanzar los 45 mil pesos por mes.

Activistas en defensa de los derechos para pacientes con cáncer también han remarcado la falta de equipo especializado para realizar el tratamiento de radioterapia, que puede alcanzar un costo de hasta 100 mil pesos en clínicas privadas por 20 sesiones, y que resulta indispensable para erradicar por completo las células que ocasionan esta enfermedad.

Un reporte de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) reveló que los recortes que hizo el gobierno de Andrés Manuel López Obrador al Fondo de Protección de Gastos Catastróficos se tradujeron en la cancelación de 21 mil cirugías para atender a pacientes con cáncer, lo que algunos especialistas en salud pública han considerado como un “error que puede costar vidas”.

La falta de recursos para enfrentar una enfermedad tan crítica como el cáncer no solo tiene consecuencias emocionales, un estudio publicado en la prestigiosa revista “The Oncologist” encontró que el sufrimiento por las cuentas médicas pendientes provocó dolor físico intenso que en muchas ocasiones era mayor al que provenía de la propia enfermedad.

Eduardo Canfield, coordinador de diversas organizaciones que luchan contra el cáncer, detalló en entrevista para ONEA que “la falta de interés de las autoridades federales se ha traducido en la defunción de miles de mujeres que no contaron con apoyo médico, económico y emocional para hacer frente a una enfermedad cruel”, y añadió que “los esfuerzos para combatir esta enfermedad no se pueden reducir a iluminar edificios gubernamentales de color rosa, hacen falta recursos para cambiar la realidad del país”.

UNA LUCHA EN PICADA FRENTE A UNA ENFERMEDAD QUE AVANZA

Datos del último boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud (SSa) detallan que hasta el primero de octubre de 2022 se han reportado 15 mil 729 nuevos casos de cáncer de mama en México, una cifra que representa un aumento de 35% frente al mismo periodo del año pasado.

Este aumento se pudo percibir a pesar de la importante caída que se ha registrado año con año en el número de mastografías que se realizan en el sector público; información de las Unidades de Especialidades Médicas de la SSa muestran un total de 431 mil 038 pruebas de este tipo realizadas entre 2020 y 2021, lo que representa una caída de 39% frente al periodo anterior.

Los números en picada de 2021 están relacionados con la pandemia, especialmente porque los recursos del sistema de salud público se enfocaron en atender la emergencia sanitaria por coronavirus, pero esta tendencia a la baja se mantuvo durante el primer semestre de este año cuando la emergencia sanitaria ya no era una prioridad en el país.

Un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) demuestra que no solo los casos nuevos de cáncer de mama se han incrementado en los últimos años, también lo han hecho las defunciones relacionadas a este causa al pasar de 6 mil 273 a casi 8 mil en un periodo de siete años.

El grupo con la mayor mortalidad por cáncer de mama en México son las mujeres de más de 60 años con una tasa de 48.24 defunciones por cada 100 mil personas de este sector poblacional, mientras que aquellas entre los 50 y 59 años ocupan el segundo puesto con un promedio de 29.36 puntos.

La Ciudad de México registró la mayor cantidad de nuevos casos de cáncer de mama al sumar 2 mil 609 pacientes hasta el primero de octubre de este año, una cifra muy similar a la que reportó Jalisco durante el mismo periodo; Veracruz se encuentra en tercer lugar nacional en este indicador con mil 474 nuevos registros.

Josefina Sánchez, personal médico y sobreviviente de esta enfermedad, aseguró que “los discursos políticos y los moños rosas de las autoridades no son suficientes para que alguien pueda sobrevivir al cáncer” e invitó a quienes toman las decisiones de salud pública a que se atiendan en este sector que tanto han maltratado.