María Fernanda Contreras, de 27 años, mandó un mensaje a las nueve de la noche del 3 de abril a su mamá, para decirle que ya iba en camino a casa, manejaba su auto, un mazda, desde el municipio de Apodaca a Monterrey en el estado de Nuevo León, donde ella vivía, un camino que toma aproximadamente media hora.

En cuanto su familia perdió contacto con ella más del tiempo establecido para su llegada iniciaron la denuncia y la búsqueda entre otros familiares y amigos, en redes sociales dieron a conocer sus datos, fotografías, tradujeron los carteles en inglés para ampliar la comunicación y se contactaron con la prensa.

A pesar de que la familia contaba con la última ubicación de su teléfono, la cual compartieron con las autoridades desde el primer momento, su tío denunció en una entrevista con MVS Radio que nunca llegaron policías o integrantes de la fiscalía a la zona, por lo que las personas cercanas a ella decidieron realizar su búsqueda en la zona que marcaba su celular.

María Fernanda fue localizada sin vida, en el domicilio en el que revelaron sus padres, al que las autoridades no arribaron en el momento del reporte. Fue identificada  por pruebas de ADN, ya que su cuerpo no era posible de reconocer.

Su familia confirmó que ella era la víctima el 9 de abril, seis días después del inicio de la búsqueda, y denunciaron la actuación inoportuna de las autoridades del estado de Nuevo León. De acuerdo con la Fiscalía estatal las dudas sobre este caso se derivan “de la interpretación de los hechos por la misma ciudadanía” y aseguraron que hasta terminar la investigación se aclararán las mismas.

Javier Caballero García, Fiscal Especializado en Antisecuestros, afirmó en una entrevista que el cuerpo fue localizado gracias a las pesquisas de las autoridades y no por la ubicación brindada por su familia, además su muerte habría ocurrido antes de la denuncia realizada y no se muestra “aparente violencia al ingreso a la vivienda donde fue encontrada”.

La Fiscalía agregó en un comunicado  publicado el domingo 10 de abril que “la mayoría de los casos se trata de partidas voluntarias”, sin embargo activistas y organizaciones locales han denunciado que la desaparición de mujeres se realiza con fines de trata para explotación sexual, con víctimas al azar.

Maria Fernanda era egresada de la universidad conocida como Tec de Monterrey, de la cerrera de finanzas, realizaba trabajos de logística y vivía con su familia.

El gobernador del estado, Samuel García, afirmó que estaba “lleno de indignación y de dolor”, además aseguró que no se había pronunciado al respecto del caso, a pesar de las exigencias de las personas conocidas de María Fernanda porque “ante una mujer desaparecida, las palabras sobran” y que continuaría en contacto con la fiscalía.

Ciudadanas de Nuevo León han respondido con molestia tanto a él, como a su esposa, Mariana Rodríguez Cantú, quien se pronunció en redes al respecto del caso. Mientras al menos 500 personas solicitaron la renuncia del Secretario de Seguridad Estatal, Aldo Fasci, en una reunión afuera Fiscalía General local.

Derivado de estos hechos y ante los reportes de al menos 15 mujeres más desaparecidas recientemente, colectivas feministas realizaron una manifestación el domingo a las afueras del palacio de gobierno. Las protestas estaban acompañadas por colectivos de familiares de personas desparecidas a nivel estatal.

Durante la concentración al menos 50 policías antimotines cercaron a las participantes y dos jóvenes fueron detenidas y liberadas la mañana de hoy.

En el estado de Nuevo León hay un registro de 6 mil 173 personas desaparecidas. Monterrey, Guadalupe y Apodaca son los municipios con mayor número de víctimas, 2 mil 692 de todo el estado. Las mujeres representan el 29 por ciento de las afectadas por este delito.

Desde 2014 las desapariciones en el estado han incrementado sin descensos hasta 2021, año en el que se registraron 883 víctimas. Hasta el momento, de enero a abril de 2022, ha habido 184 casos reportados por las autoridades a la Comisión Nacional de Búsqueda, quienes publican el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas.