Rubén Espinoza, Nadia Vera, Alejandra Negrete, Mile Virginia y Yesenia Quiroz fueron asesinadas en un departamento de la colonia Narvarte, en la Ciudad de México el 31 de julio de 2015 y a poco menos de siete años las familias y sus defensores han identificado, gracias a videos recientemente entregados, cinco y no sólo tres personas habrían estado involucradas en el multihomicidio, como habían asegurado las investigaciones oficiales.

Además se localizó un carro más, que acompañaba a la suburban que identificaron como parte de los automóviles en los que se desplazaban los presuntos culpables, el vehículo fue mencionado durante las declaraciones pero no se realizó una investigación sobre el mismo, aseguraron en rueda de prensa Edgardo Calderón, coordinador de defensa y Paula Saucedo, oficial del programa de Protección y Defensa de Artículo 19.

Fue posible identificar un teléfono que la procuraduría no apuntó de forma correcta en los expedientes, por lo que se perdieron las sábanas de llamadas, que podrían ser clave para identificar el movimiento de las personas.

Tanto Nadia Vera, activista de derechos humanos, como Rubén Espinoza, fotoperiodista, huyeron de Veracruz por la violencia y las amenazas vividas, sin embargo la línea de investigación que podría abordar ese punto no ha sido explorada de forma profunda.

Entre los asuntos que denunciaron las familias resalta la desaparición de objetos personales, como bolsos y memorias USB de la escena, que podrían contener datos que abonen a esta línea y que denominan como omisiones y destrucción de evidencia, marcó Gabriela Mejía, hija de Alejandra Negrete.

A las familias, la procuraduría las acusó también de filtrar la información del caso, sin embargo ellas aclararon que la propia institución ha llevado información a los medios para brindar una versión que los favoreciera en la que las víctimas “estuvieron en el momento y lugar equivocado”, denunció Indira Alfaro, madre de Yesenia Quiroz.

Agregaron que  la falta de reparación por parte de las autoridades a la familia del periodista Rubén Espinoza se provocó tras la solicitud de documentos de identidad vigentes, los cuales no son accesibles tras siete años de lo ocurrido, apuntó Patricia Espinoza, hermana del fotógrafo.

En conjunto solicitan una reunión con la fiscal actual Ernestina Godoy, con mesas de trabajo productivas para la investigación, que se detenga la estigmatización de las víctimas, se garanticen las medidas de reparación y terminen las filtraciones.

De igual manera, aseguraron en conjunto que la nueva fiscalía continúa la obstrucción de la investigación respecto al caso y no han detectado avances suficientes, resaltaron que los nuevos datos fueron posibles gracias a la insistencia de defensores y familiares de las víctimas.