El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) sobre el caso de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, reveló que los normalistas estaban infiltrados por agentes “fachada”, además una de las personas desaparecidas formaba parte del ejército y las comunicaciones de alumnos fueron intervenidas.

El informe del Grupo derivado de la Comisión Interamericana de Derechos (CIDH) también revela que hubo dos operaciones de inteligencia de seguimiento a los estudiantes normalistas durante los días previos a los que fueron desaparecidos. Los alumnos de la institución ya contaban con seguimiento años antes, además de existir la orden “expresa, por parte de autoridades militares” de seguir los movimientos de los estudiantes.

De acuerdo con los datos obtenidos, el gobierno también contaban con información pormenorizada sobre el trasiego de drogas en los autobuses, la cual se negó ante las investigaciones previas por parte del grupo, por lo que se sabía de las rutas que cruzaban Guerrero.

Alteraciones en el basurero de Cocula

El informe del GIEI reveló que miembros de la Marina alteraron las condiciones del basurero de Cocula la tarde del 27 de octubre, un mes después de los hechos perpetrados, mismo día en el que se localizaron restos óseos, de acuerdo con videos brindados por la Secretaría de Marina, tras una orden de las actuales autoridades mexicanas, impulsado por el trabajo del subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas.

La información sobre el acceso de los miembros de la Marina no se anexó al expediente de investigación y se obtuvo de videos realizados por las autoridades con un dron, en el que se ven las actividades en el basurero, donde presuntamente se encontraban los cuerpos de los alumnos, quienes ahí habrían sido calcinados de acuerdo a la versión “histórica”, como denominaron las autoridades en su momento.

En dicho video se observa el área donde se alteró la escena, a la cual también arribó Jesús Murillo Karam, titular de la Procuraduría General de la República, antes que el Equipo de Antropólogos Forenses Argentinos, quienes ya habían denunciado cambios en el espacio.

Durante la grabación, que tiene una duración total de 100 horas, se puede observar que vehículos se mueven cerca de la zona, donde también se incendió parte del espacio, así como la desaparición de algunos bultos blancos que no se distinguen en las tomas aéreas.

La búsqueda de los estudiantes

Durante la presentación de este tercer informe se mencionó que lamentablemente aún no hay información sobre el paradero de los estudiantes y hasta ahora no existen indicios que puedan comprobar que los normalistas continúan con vida, pues las líneas de investigación los dirigen a fosas clandestinas.

La presentación fue realizada por Claudia Paz y Paz, Francisco Cox y Ángela Buitrago, quienes denunciaron que las autoridades mexicanas en 2014 destruyeron evidencias, obstaculizaron la información y construyeron una mentira en torno al caso.

Los padres de los estudiantes declararon que hacían suyo este este nuevo informe y aplaudieron que el GIEI permanecerá en México al menos cuatro meses más para continuar con la investigación del caso.