La normalización y la profundización de la violencia en contra de periodistas en México fue alertada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en un nuevo comunicado, en el que solicitan a las autoridades a que dimensionen las causas y efectos de estos hechos, así como tomar medidas para su prevención y protección de las personas que trabajan en medios.

La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de esta comisión afirma que el recrudecimiento en la violencia en contra de periodistas vulnera la libertad de expresión de los individuos como de las comunidades, lo que deriva en un daño al derecho de la sociedad a mantenerse informada.

Se consideró que los recursos humanos y financieros del actual mecanismo de protección a periodistas y personas defensoras de derechos humanos no han sido eficaces y los cambios propuestos por las autoridades están “desfasados temporalmente” en lo que refiere a la urgencia ante la situación en la que ya se han presentado ocho asesinatos en menos de tres meses.

A ello se suma el rechazo a la violencia que sufren las y los periodistas, mezclados con los mensajes desde el ejecutivo en el que se estigmatiza la labor de algunos profesionales de la comunicación.

“Para la Relatoría, los esfuerzos institucionales actuales se encuentran desarticulados, en ocasiones son contradictorios, y sumados resultan insuficientes para contener el fenómeno de violencia contra la prensa que actualmente representa una de las principales amenazas a la libertad de expresión en México”, afirma el comunicado.

Además realiza un llamado al Estado a que tome acciones complementarias que se activen a corto plazo, así como reconocer desde las esferas del poder el valor del trabajo de periodistas, mientras quienes ostentan cargos públicos deben “abstenerse de realizar discursos que puedan, directa o indirectamente, alentar o promover violencias contra personas comunicadoras”.

También realizó un llamado a que las autoridades reciban los mensajes de la comunidad internacional como muestra del compromiso para contribuir al cese de la violencia, después de las cartas recibidas en México por parte del Parlamento Europeo y la respuesta emitida por la presidencia que  asegura que el país “ha dejado de ser tierra de conquista”, donde además califica el comunicado como “manía injerencista disfrazada de buenas intenciones”.

En el 2022 se ha reportado el homicidio de ocho periodistas posiblemente relacionados con su labor informativa, así como dos atentados contra reporteros, del que se tiene conocimiento que uno iba acompañado de la seguridad brindada por el mecanismo de protección, de acuerdo con la CIDH.

Mientras en 2021fueron asesinados siete periodistas y en este sexenio, iniciado en diciembre del 2018, se han registrado 33 homicidios en contras de trabajadores de medios y reporteros independientes, México actualmente es considerado el país más peligroso y mortífero para ejercer el periodismo en una zona oficialmente fuera de guerra.