Por Patricia San Juan

¿Alguna vez has hecho una lectura en conjunto? Los círculos de lectura facilitan las reflexiones, impulsan a leer más, a seleccionar los textos de acuerdo a los intereses de los integrantes de los grupos y a su vez generan lazos, puentes en los que es posible conectar con personas que tienen afinidad, gustos parecidos, aficiones cercanas.

Las integrantes de LibrosB4Tipos llevan a su comunidad nuevas historias, la meta 12 libros leídos, uno por cada mes. Además de las lecturas del Guadalupe-Reinas, donde las personas pueden elegir 10 libros, con las consignas que ellas señalen, respetando los gustos de cada lector y lectora, entre el 12 de diciembre y el 6 de enero.

LibrosB4Tipos ha madurado y hoy es una Asociación Civil que comparte y difunde la obra de autoras e incentiva la lectura, en todos los formatos y géneros, a través de internet y en diferentes plataformas. Hablamos con Abril G. Karera, directora general y Alejandra Arévalo sobre este proyecto, que principalmente siguen mujeres, aunque no es excluyente, y que ha abonado a la difusión de la literatura entre las internautas hispanoparlantes.

Las letras femeninas

Hace seis años 13 mujeres, que dedicaban parte de su tiempo a la difusión de contenidos literarios en Youtube (booktubers), decidieron hacer una lectura conjunta con una respuesta positiva en sus audiencias personales. Desde entonces han organizado diferentes reuniones y decidieron concretar lo que hasta hace poco era una colectiva.

Con el tiempo organizaron diversas actividades, crecieron y evolucionaron hasta convertirse en un espacio con más de 23 mil seguidoras en twitter y más de un millón en Youtube. En febrero de 2022 se constituyeron en una asociación.

Decidieron compartir lecturas de autoras desde el inicio del proyecto. De acuerdo con Arévalo, fue un proceso paulatino observar que en sus propios libreros los autores dominaban, las egresadas y estudiantes de las carreras de letras del colectivo hicieron consciente que durante su formación también predominaban las plumas de hombres y entre sus protagonistas femeninas difícilmente se identificaban.

Al leer a mujeres, de diversos orígenes, idiomas y contextos se encontraron con personajes cercanas a ellas, “para mi no es la solución ni tirarme al tren ni beber el arsénico, ni nada de esto y eran los personajes que habían creado desde una mirada masculina”, remarca Alejandra Arévalo.

También rompieron con lo estricto que representa la lectura desde la academia. No solamente está en los libros, está en lo cómics, en el manga, webtoons, incluso en redes sociales, detalla Abril G. Karera, al ampliar nuestros horizontes de lectura acrecentamos la manera en la que la compartimos y eso hace que las personas se sientan animadas.

Su proyecto ha intentado separar la lectura de la idea que esta actividad es sólo para algunos tipos de personas y de restarle presión a quienes se acercan a las escritoras, para conformar una comunidad.

Se convirtió en una actividad horizontal, es decir, igual para todas, en la que las diversas voces son acompañadas, donde esta se puede realizar de muchas maneras, no sólo en la intimidad y en el silencio.

Un espacio flexible y para todas

Intentamos compartir esto con nuestra comunidad, hacerles saber que todas las experiencias de lectura son válidas y lo interesante es justo encontrarnos en ellas, tanto con los libros que leemos como entre nosotras, afirma la directora del espacio.

Durante los seis años que ha realizado los trabajos de difusión se convirtieron en un referente para otras personas, tienen conocimiento de al menos treinta espacios de lecturas conjuntas, en voz alta o de círculos de escritoras que las tomaron como ejemplo y que se han contactado con ellas para hablar de su experiencia.

Su conocimiento como mediadoras de lectura y como profesionales de las letras y otras áreas, como comunicación, les ha permitido compartir sus experiencias, este año se enfrentarán a un nuevo reto, las Jornadas de Mediación Lectora en Internet, en el que brindarán cursos y talleres a las personas interesadas en conformar estos espacios de una forma más profesional.

Esto con consciencia de que ellas 13 no son “suficientes para poder hacer un cambio”, de acuerdo con Arévalo, por lo que de esta manera podrían generar una comunidad mayor y brindar beneficios a otros grupos.

Crear comunidad

El Maratón Guadalupe Reinas ha sido una oportunidad para que otras personas se acerquen al proyecto, quienes se proponen leer durante la temporada navideña han compartido historias y experiencias sobre un reto que las coloca al borde de las páginas, en diferentes formatos.

En este año convocaron a una pijamada literaria, donde cada persona leía un libro diferente, desde sus hogares y volvían a conectarse para dialogar sobre los libros, compartir sus ideas, conectar entre ellas, ese fue un espacio mágico para Abril, donde sintió que valía la pena el trabajo.

Las ideas se han replicado en otros espacios, han visto cómo otros círculos realizan propuestas parecidas que observan con la emoción de que se compartieron sus ideas, además han podido disfrutar de nuevas historias o aceptar que no les gustan otras sin sentirse juzgadas, como señala Alejandra.

Con el paso del tiempo han conocido mujeres que se atrevieron a escribir y que ahora se saben escritoras, una de las mejores experiencias para Arévalo, junto con la primera reunión presencial, actividad que después, con la pandemia ya no fue posible repetir.

Como todas las personas que se atreven a poner su trabajo en internet, han recibido críticas y comentarios fuera de lugar, pero lo cierto es que la mayoría de las anotaciones son positivas, han logrado visibilizar historias o problemas gracias al trabajo de las autoras y de la reflexión colectiva.

También procuran nuevas actividades, ideas para promover las consultas a otras plumas y así evitar que sólo un grupo sea leído. Sus lectoras han apreciado sus cambios y nuevas personas se acercan a ellas.

Hasta 2021 el promedio de lectura era de 3.7 libros por persona adulta en México de acuerdo con el INEGI, ellas han desafiado esta estadística, acercado a sus seguidoras a al menos doce libros por año y este se proponen sumergir en ocho, no todos en el formato clásico. En este tiempo han amado, odiado, debatido, atendido y aprendido de una autora a la vez.

 

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