En sentido contrario a la política de austeridad, la Cámara alta adquiere artículos costosos para los senadores por concepto de “apoyo al trabajo legislativo”


Por Eduardo Buendía

La austeridad es una política que no se practica en el Senado de la República.

Durante el tercer trimestre del año la Cámara alta gastó un millón 112 mil 300 pesos en agendas, maletines, carpetas y porta credenciales de “piel genuina de bovino”, muestran documentos difundidos en su espacio de transparencia.

Estos artículos fueron entregados a los legisladores en “apoyo al trabajo legislativo” y fueron adquiridos a través del contrato con clave ADQ/DGRMSG/107/07/21.

El convenio se concretó el 21 de julio de 2021 y fue avalado por los funcionarios Miguel Ángel Dávila Narváez, director general de Recursos Materiales y Servicios Generales; Zuleyma Huidobro González, directora general de Asuntos Jurídicos; y Carlos Osvaldo Jasso Flores, director de Mantenimiento de Bienes e Inmuebles. También aparece la firma de Juan Antonio Martínez Cruz, quien fungió como proveedor. 

A pesar de que en la actualidad hay 126 senadores, fueron solicitadas 150 piezas de cada producto. El contrato estableció que estas fueran entregadas en un tiempo no mayor a 10 días hábiles y el vendedor se comprometió a proporcionar garantía de un año contra defectos de fabricación.

En la descripción de los artículos se detalla que los maletines “porta laptop” tuvieron un precio unitario de cuatro mil pesos. Las carpetas fueron pagadas a mil 990 pesos cada una, las agendas a 270 pesos y los porta credenciales a 190 pesos.

La Unidad de Investigación de ONEA México reveló a finales de junio pasado algunas de las compras que hizo el Senado en época de pandemia. Entre ellas se encuentran la compra de ocho pantallas de 82 pulgadas por 363 mil pesos a un proveedor que también le vende café y el pago de 775 mil 800 pesos por cursos de inglés en línea para los servidores públicos del recinto legislativo.