Datos del Inegi revelan el impacto al bolsillo de las personas y los principales trámites en los que fueron víctimas de esta mala práctica


Unidad de Investigación

En dos años, el costo de la corrupción en México aumentó 64 por ciento. Mientras que en 2017 el impacto al bolsillo de los mexicanos fue de 7 mil 780 millones de pesos, para 2019 la cifra escaló a 12 mil 770 millones de pesos, de acuerdo con el Inegi.

En términos per cápita, cada persona mayor a 18 años desembolsó 3 mil 822 pesos a consecuencia de esta mala práctica en 2019, es decir, mil 372 respecto a la medición anterior.

El Instituto identificó que en ese mismo año 3 millones 341 mil ciudadanos reconocieron haber erogado dinero para agilizar algún trámite vehicular, de educación pública, registro civil o contacto con autoridades de seguridad pública.

El acto más frecuente de corrupción estuvo relacionado con el desempeño de los policías, debido a que un millón 734 mil personas mencionaron que pagaron sobornos por 2 mil 244 millones de pesos en conjunto.

Para el 52.8 por ciento de los ciudadanos consultados por el Inegi, la corrupción es el segundo problema más importante en su entidad federativa, por debajo de la inseguridad y delincuencia cuyo porcentaje fue de 78.6.

El rostro de la corrupción

La población identifica a las policías como el sector en el que los actos corruptos se presentan con mayor frecuencia, ya que 56.3 por ciento de la población respondió que es “muy frecuente” que ocurra esta práctica.

A estas instituciones le siguen los partidos políticos con 48.9 por ciento, los ministerios públicos con 41.5 por ciento, las cámaras de diputados y senadores con 36.7 por ciento, los gobiernos estatales con 35.4 por ciento y los municipales con 30.9 por ciento.

Contacto con servidores públicos

Durante 2019 un total de 5 millones 804 mil personas dijeron haber experimentado algún acto de corrupción en al menos uno de los tramites que realizaron. Dicha cifra, equivale al 15.7 por ciento de la población encuestada.

El Inegi asegura que en Durango, Ciudad de México, Estado de México y Quintana Roo la probabilidad de que las personas sean víctimas de este fenómeno fue casi tres veces superior que en los estados de Tamaulipas, Baja California Sur, Colima o Zacatecas.

“Entre 2017 y 2019, Durango, Quintana Roo, Guanajuato y Puebla fueron las entidades donde se observaron los mayores aumentos en el porcentaje de personas víctimas de corrupción, en tanto que en Querétaro, Chihuahua y Tabasco los niveles de corrupción presentaron mayor disminución”, establece el Instituto.