El presidente aseguró que las acusaciones de militarizar al país “carecen de toda lógica”. La Sedena acumuló entre 2019 y 2020 más de 600 quejas ante la CNDH


Unidad de Investigación

En el discurso por su tercer año de gobierno, el presidente Andrés Manuel López Obrador dio su respaldo al Ejército y la Marina en las funciones que realizan.

Durante la primera mitad de la administración del político tabasqueño, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de la Marina (Semar) han desempeñado actividades que eran realizadas por civiles.

El Tren Maya y los aeropuertos de Santa Lucía y Tulum quedaran bajo el control del Ejército. El 75 por ciento de los recursos que resulten como ganancias se destinarán al fondo de las pensiones de sus miembros, así como para brindar mantenimiento a las instalaciones.

A su vez el proyecto del Corredor Interoceánico del Itsmo de Tehuantepec, quedará a cargo de la Semar, como lo declaró López Obrador en mayo de 2021.

Estas acciones políticas han generado críticas por parte de organizaciones de la sociedad civil que ven riesgos en que se le otorguen tantas tareas de carácter civil a militares.

“Las acusaciones de que estamos militarizando al país carecen de toda lógica y de la más elemental buena fe. No se ha ordenado a las Fuerzas Armadas que hagan la guerra a nadie, no se les ha pedido que vigilen u opriman a la sociedad, que violen las leyes, que coarten las libertades y mucho menos que se involucren en acciones represivas”, dijo el presidente.

Calificó las nuevas labores de los militares como un “vasto esfuerzo para construir la paz” y afirmó que “los soldados son pueblo uniformado”.

El presidente también declaró que bajo su mandato no han ocurrido violaciones a los derechos humanos por parte de los miembros de las Fuerzas Armadas, sin embargo, en los dos primeros años de su gobierno (2019 y 2020) la Sedena acumuló 662 quejas ciudadanas presentadas ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos por presuntos abusos entre los que se encuentran la privación de la vida y el uso arbitrario de la fuerza.