Por Nayeli Meza Orozco

Arturo Herrera navega en la incertidumbre. El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció con bombo y platillo que el economista sería el nuevo gobernador del Banco de México, pero el retraso de su ratificación en el Senado empieza a poner nervioso al mercado.

El pasado 9 de junio, el inquilino de Palacio Nacional anunció mediante un video que Herrera ocuparía la silla principal de la Junta de Gobierno, en sustitución de Alejandro Díaz de León, quien abandonará el cargo el 31 de diciembre de 2021.

En su momento la medida pareció un poco precipitada y con cierto dejo de antagonismo por el tiempo que faltaba para que la nominación del exsecretario de Hacienda tuviera el visto bueno de los senadores.

A pesar de la premura, los inversionistas sonrieron ante la posibilidad de que Herrera se hiciera cargo de la política monetaria del país e incluso se sumara a las filas para defender la autonomía del Banco de México.

López Obrador llevaba tiempo arremetiendo contra el instituto central (aun cuando en la Junta de Gobierno tiene a buenos aliados), pero la señal más clara contra Díaz de León fue el 19 de mayo de 2021 cuando reprochó que no le transfirieron recursos de remanente cambiario al Gobierno federal.

Dos días después la bomba estalló. El periodista Michael O’Boyle de Bloomberg News tuvo a bien cuestionar en la mañanera si Díaz de León sería nominado para un segundo periodo, a lo que el presidente respondió tajante: “no, no” y agregó que sería un “economista con dimensión social, muy partidario de la economía moral”.

Arturo Herrera ya va tarde a la cita para comparecer ante el Senado y explicar su plan de trabajo, ya que se esperaba que lo hiciera el 19 de agosto, pero el encuentro fue cancelado sin que aún exista una fecha clara sobre cuándo pisará el recinto legislativo.

El reloj de Herrera sigue caminando y en 39 días tendría que estar recibiendo las llaves del despacho principal de Banxico.

Si no se define pronto la situación se podría tomar como una maniobra del jefe del Ejecutivo para desestabilizar al banco central y esto se convertiría en un nuevo dardo de incertidumbre para el mercado financiero que se encuentra de por sí ya nervioso.

Además no se puede dejar de lado que Banxico lucha por mantener controlada la inflación, aunque analistas anticipan que para el cierre de este año tocará un nivel de 7 por ciento. El subgobernador Jonathan Heath es de ese equipo de creyentes, por cierto.

También si Díaz de León se mantiene como gobernador de Banxico a los analistas no les caería nada mal la continuidad. Veamos el ejemplo de Estados Unidos: el presidente Joe Biden optó por ese camino y respaldó al republicano Jerome Powell para un segundo mandato.

Desde luego que llama la atención que uno de los hombres de mayor confianza del presidente López Obrador esté en voto de silencio, ¿será que el tabasqueño se arrepintió? ¿o solo quiere jugar con el mercado?

Mientras se define la situación, Arturo Herrera deberá aguardar en las bancas del Colmex, donde se encuentra impartiendo clases como profesor visitante. Hagamos votos para que pronto le lleguen buenas noticias de su nuevo trabajo.