Por Nayeli Meza Orozco

El Banco de México tendrá que dar un manotazo sobre la mesa. En la misma semana que arranca la edición 11 de El Buen Fin, el instituto central deberá endurecer la política monetaria, pues de permitir que la inflación continúe con su ruta ascendente se corre el riesgo de que el bolsillo de las familias se deteriore aún más.

El Inegi dio a conocer que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en 6.24 por ciento a tasa anual en octubre, un nivel no visto desde diciembre de 2017.

El alza de la inflación obligaría a la Junta de Gobierno de Banxico a elevar, una vez más, la tasa de interés en la próxima reunión que se realizará el jueves 11 de noviembre. Los analistas del mercado anticipan que el incremento sería de 25 puntos base, para ubicarla en 5 por ciento. Aunque hay otro grupo de expertos que apunta por los 50 pts.

La medida de encarecer el precio del dinero será un tanque de oxígeno ante las presiones inflacionarias, pero ocurrirá en una mala coyuntura, pues el propio presidente Andrés Manuel López Obrador espera que El Buen Fin impulse la reactivación económica y confía en que sea un éxito.

Para ponerlo en números, en 2018 el evento registró ventas por 112 mil 800 millones de pesos, al siguiente año el monto superó los 117 mil millones y en 2020, a pesar de la pandemia, la cifra alcanzó los 238 mil 900 millones, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía.

Cabe destacar que las ediciones que se realizaron de 2011 a 2019 duraron cuatro días, mientras que la de 2020 se extendió hasta 12 y la de este año será de siete días.

Entonces, ¿qué tiene que ver una cosa con la otra? Elevar la tasa de interés podría desmotivar a los consumidores a adquirir bienes durante El Buen Fin, pero no hacer nada para frenar la inflación es más dañino para las y los mexicanos.

Otro de los puntos interesantes será conocer cómo votarán los integrantes de la Junta de Gobierno, en especial Gerardo Esquivel, el único miembro que se opone a incrementar la tasa, ya que en el actual contexto lo considera “inefectivo, ineficiente y contraproducente”, tal como se lee en la Minuta número 87.

La moneda está en el aire. Banxico se enfrenta a la encrucijada de endurecer la política monetaria para cumplir con su objetivo prioritario que es mantener una inflación baja y estable, mientras que el Gobierno federal busca incentivar el consumo a través de El Buen Fin y sostener la economía con alfileres para cerrar lo mejor posible el año.

Sin duda, un escenario complicado por donde se le vea.