Delia perdió el patrimonio de su vida en el sismo del 19S y durante este tiempo se ha dedicado a buscar respuestas, pero ni las autoridades encargadas de la reconstrucción ni las empresas a cargo de las obras le han dado razón sobre cuándo comenzará a edificarse el inmueble


Unidad de Investigación

La vida de Delia se transformó el 19 de septiembre de 2017. El sismo que ocurrió ese día provocó que perdiera su departamento ubicado en Florencia 60, en la colonia Juárez, Ciudad de México.

Desde entonces ha buscado por todas las vías conocer la causa real por la que colapsó el inmueble y más aún cuándo comenzará a reconstruirse el inmueble. Sin embargo, a cuatro años de lo ocurrido todas sus preguntas continúan sin respuestas.

“Siento que ha habido demasiado silencio administrativo por parte de los funcionarios de la Comisión para la Reconstrucción de la Ciudad de México”, asegura Delia, quien prefiere mantenerse en el anonimato.

Por voluntad propia, la inquilina ha ingresado más de 200 solicitudes al Sistema Unificado de Atención Ciudadana (SUAC) con el objetivo de que las autoridades responsables de la reconstrucción de los inmuebles dañados en el 19S le brinden alguna señal sobre lo que ocurrió. Pero los esfuerzos han sido en vano. “Solamente le dan vueltas y vueltas y no responden”.

Una de las inconsistencias que encontró Delia es que la poca información que le proporcionaron no coincide con lo que mandata la ley de reconstrucción, lo publicado en las gacetas oficiales y en el Plan Integral para la Reconstrucción de la Ciudad de México.

A pesar de que su vivienda estaba ubicada en una zona de gran demanda en el mercado inmobiliario de la capital del país, para Delia el verdadero valor de su propiedad estaba en el esfuerzo que hizo para adquirirla.

Con base en sus propias estimaciones, el valor del edificio completo donde se ubicaba su departamento oscila alrededor de 580 millones de pesos, debido a que la colonia Juárez colinda con importantes corredores comerciales y financieros, como avenida Reforma y Chapultepec.

Trabas desde adentro

Delia explica que existen dos programas para las personas damnificadas del 19S que habitaban en multifamiliares. Uno se enfoca en el reforzamiento del inmueble y el otro en la reconstrucción.

No obstante, con el cambio de gobierno en la Ciudad de México y la opacidad por parte de las autoridades y las propias empresas encargadas de las obras es complicado saber qué lineamientos se están tomando en cuenta, pues hay un cruce de información y al final, las personas damnificadas son las únicas que siguen en el desamparo.

Otro inconveniente que denuncia Delia es que dentro la comunidad que habitaba el inmueble existe un grupo de propietarios que posee la mayoría de los condominios. “Estas personas no son damnificados y hemos estado al vaivén de lo que decidan”, agrega.

También expone que los funcionarios que integran la Comisión para la Reconstrucción de la Ciudad de México han ignorado sus peticiones.

El camino no solo ha sido largo para Delia, también cansado, pues su vida, su estado de ánimo, su economía y hasta su salud se han visto afectadas. Aunque sabe que la batalla por encontrar respuestas no está ni cerca de terminar, no pierde la esperanza de que un día sus exigencias sean escuchadas.

“Jamás renunciaría a mi patrimonio, de ninguna manera, estoy hablando con la verdad y estoy solicitando lo justo. No se puede edificar felicidad en base a la desgracia de las demás personas”.