Por Nayeli Meza Orozco

La era de Alejandra Palacios termina. Con su salida de la presidencia de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) el próximo 9 de septiembre se avizoran cambios importantes al interior del regulador.

Una vez que su titular entregue las llaves del despacho, Cofece se quedará con cuatro de siete comisionados en su Pleno, situación que provocó inquietud sobre el número de votos que requieren las resoluciones.

El riesgo de que la autoridad quedara inoperante quedó despejado, luego de que hace unos días emitió un comunicado aclarando que las sesiones serán válidas con la asistencia de cuatro comisionados, incluyendo al presidente, y los asuntos se decidirán por mayoría de votos de quienes puedan conocer del asunto a tratar, siempre que voten al menos tres comisionados.

Sin embargo, el detalle está en que son necesarios cinco votos para las resoluciones relacionadas con los procedimientos para determinar barreras a la competencia e insumos esenciales y la emisión de Disposiciones Regulatorias.

Esto quiere decir que no existe un riesgo de que Cofece quede inoperante ante la ausencia de tres comisionados, pero al tratar asuntos de gran envergadura es necesario contar un mayor número de votos.

De ahí la importancia de que el Jefe del Ejecutivo acelere el nombramiento de los funcionarios faltantes, incluido el del titular.

Ante la ausencia de un relevo en la presidencia de Cofece, el regulador entrará en un periodo de presidencia interina como la que vive el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) con Adolfo Cuevas Teja.

Con base en la Ley Federal de Competencia Económica la responsabilidad recaerá en el comisionado de mayor edad entre los que conforman el Pleno, que en este caso es Brenda Gisela Hernández Ramírez.

Si el proceso de selección del resto de los comisionados se destraba en los próximos meses, el Pleno podría sumar nombres que ya sonaban desde el año pasado.

Dentro de la lista de aspirantes que obtuvieron las calificaciones aprobatorias más altas en el examen de conocimientos que aplicó el Comité de Evaluación el 10 de noviembre de 2020 figuran Rodrigo Alcázar Silva, Armando Cuauhtémoc González Palacios, Óscar Martínez Quintero, Giovanni Tapia Lezama, y Laura Alicia Méndez Rodríguez, quien desde mayo de 2019 se desempeña como Contralora General del Infonavit.

La existencia de Cofece en el país es crucial para garantizar la competencia y libre concurrencia, con el objetivo de que los mercados funcionen de manera eficiente, en favor de los consumidores.

Es decir que la comisión juega un papel de árbitro, ya que se encarga de supervisar a las empresas para que estas ofrezcan precios bajos, así como servicios de valor agregado y con ello las personas tengan mayor variedad para elegir productos y servicios. El buen funcionamiento del regulador también ayuda a garantizar el derecho de la competencia en México.

Desde la llegada de la 4T, a los órganos autónomos se les puso el ojo encima y Cofece no estuvo exenta de esta situación. El presidente López Obrador comentó en reiteradas ocasiones los onerosos gastos y viáticos que se habían erogado en el organismo.

Pero el enfrentamiento escaló con la controversia constitucional que el regulador interpuso contra Ley de la Industria Eléctrica al considerar que contravenía la competencia en el sector.

Con la salida de Alejandra Palacios se queda un vacío en Cofece, no solo porque se pierde la posición de una mujer en un puesto de liderazgo, también porque la economista funcionaba como un contrapeso y anteponía los intereses de los consumidores, aunque eso le restara popularidad entre los empresarios.

Hagamos votos para que su sucesor o sucesora siga los mismos pasos y procure el bolsillo de los mexicanos antes que ceder ante los embates del inquilino de Palacio Nacional.