Entre 2018 y 2020 la población en pobreza extrema aumentó 24 por ciento, al pasar de 8.7 millones de personas a 10.8 millones a nivel nacional


Unidad de Investigación

La pandemia de COVID-19 y la crisis económica llevaron a 2.1 millones de personas a caer en situación de pobreza extrema, de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Entre 2018 y 2020 la población en pobreza extrema aumentó 24 por ciento, al pasar de 8.7 millones de personas a 10.8 millones a nivel nacional.

En términos generales, la carencia por acceso a la seguridad social mostró la incidencia más alta con 52 por ciento, es decir que 66 millones de personas en México no recibieron asistencia médica ni tuvieron garantizado un ingreso.

Los resultados de la “Medición de pobreza 2020” también revelan que la carencia por acceso a los servicios de salud creció a 28.2 por ciento, equivalente a 35.7 millones de personas que no tuvieron derecho a recibir servicios médicos de alguna institución pública o privada.

La población con rezago educativo aumentó 19.2 por ciento, que se traduce en 24.4 millones de personas que no tuvieron acceso a educación básica obligatoria y tampoco asistió a un centro de educación formal.

El número de habitantes con ingreso inferior a la línea de pobreza por ingresos aumentó 52.8 por ciento durante 2020. Esto quiere decir que 66.9 millones de personas fueron afectadas en el valor de su canasta alimentaria y no alimentaria por mes.

Mayor afectación 

Las entidades federativas donde se triplicó el porcentaje de población en pobreza extrema son: Tlaxcala, Nuevo León y Quintana Roo.

En Tlaxcala aumentó 211 por ciento, de 42 mil 671 personas a 132 mil 893 personas y en Nuevo León, considerada la segunda mayor economía del país, pasó de 40 mil 412 personas a 123 mil 860, es decir un incremento de 206 por ciento.

Mientras que en Quintana Roo pasó de 69 mil 005 personas a 199 mil 439 personas, lo que implicó un aumento de 189 por ciento.

A nivel general, en 26 estados de la República Mexicana creció la población en pobreza extrema y solo en seis se redujo.