Por Nayeli Meza Orozco

¿Los periodistas que trabajamos desde la sociedad civil necesitamos del apoyo de los PR’s (profesionistas dedicados a las relaciones públicas)? En definitiva la respuesta es SÍ.

La interrogante surge porque hace unos días, ONEA México participó en el “Foro Mejores Prácticas entre PR’s y periodistas” convocado por Boles y Notas MX, y una de las preguntas que se lanzaron estaba relacionada con el vínculo que se tiene con las organizaciones.

Aunque el trabajo que se realiza desde “este lado” se basa en su mayoría en el acceso a la información pública, hay momentos en que los PR’s juegan un papel fundamental para que podamos llegar a personajes que, de manera directa, no nos abrirían la puerta al diálogo.

Sobre todo porque el periodismo por naturaleza incomoda, pero el de investigación y revelación tiene una carga doble de incomodidad, ya que levanta la alfombra y encuentra toda la basura que empresas, gobierno o funcionarios quieren esconder del ojo público.

La labor de los PR’s es crucial para el ejercicio pleno del periodismo, pero desde hace tiempo comenzó un mito sobre la enemistad que hay entre ambas partes, ya que algunos integrantes de la prensa han publicado en redes sociales su molestia sobre la forma en que son abordados.

Una de las principales quejas es la invasión a su privacidad, pues son contactados a través de canales personales, como Instagram o les hacen llamadas en fines de semana.

En el foro también se puso sobre la mesa la inconformidad de que los PR’s no conocen la línea editorial de los medios ni el lenguaje que manejan y por esa razón los periodistas no retoman su comunicado, además de que les hacen un envío masivo e indiscriminado de información.

De igual manera se destacó que muchos de los contenidos, más allá de ofrecerle algo de valor a los lectores, van enfocados hacia una cuestión meramente comercial.

Durante los tres días que se realizó el foro escuchamos a 25 periodistas de múltiples fuentes y con distintos cargos. Cada uno con una especialización y un interés específico en comunicar algo a su audiencia.

Todas las opiniones expresadas por las y los colegas son válidas, los medios son bombardeados cada día con boletines, de los cuales una gran mayoría no se retoman por las características antes mencionadas.

Sin embargo, respetuosamente considero que la labor del periodista radica en investigar y reportear, es decir que no podemos esperar que los PR’s hagan el trabajo que corresponde a quien ejerce el periodismo, a pesar de que la información que comparten no sea de “calidad”.

Tampoco se puede dejar de lado un aspecto relevante: los PR’s están a la mitad. Su posición es estar en medio de los periodistas y sus clientes (llámese empresarios, organizaciones de la sociedad civil, sector público, etc.) y por ende deben conciliar entre los intereses de unos y otros, aunque en ocasiones no lo logren.

La promesa (y propuesta) que se realizó en el foro fue impulsar desde ambos frentes mejores prácticas para la relación de PR’s y periodistas. Aquí una breve aportación: 

1. El periodista no puede dejar de investigar. No importa si se está desde una organización o un medio de comunicación tradicional, el periodista siempre debe buscar información, fuentes y datos que complementen su investigación.

2. Los PR’s no marcan el ángulo. Muchos colegas buscan que se les envíe información enfocada a las necesidades de su medio, algo totalmente entendible. Sin embargo, no pueden exigir que los PR’s les envíen una nota estructurada con ángulo y casi lista para publicar, ya que esa labor corresponde únicamente al reportero/editor.

3. La exclusividad es un desafío. En tiempos en que las redes sociales y el internet son generadores masivos de contenidos es complicado que los PR’s puedan asegurar exclusivas, pues la información cambia a cada momento.

De igual forma, los periodistas tienen la responsabilidad de no vender un texto como una “exclusiva” cuando no lo es. Una declaración dicha en una conferencia o entrevista no debe ser manipulada a conveniencia propia.

4. Hay que mostrar el camino. Por regularidad los PR’s llevan diferentes cuentas y tienen grandes bases de datos con información de los colegas periodistas, esto muchas veces evita que exista un filtro en los comunicados que se envían.

Entonces una alternativa es entablar un buen diálogo con los PR’s para dirigirlos hacia la clase de contenidos que sirven para cada medio u organización y así evitar saturar correos, WhatsApp o redes sociales.

Y uno más…

Nunca dejar de ser empáticos. No importa si eres periodista o PR, cada persona tiene detrás un contexto y debemos comprender eso.

Aunque no se conviertan en amigos es necesario que siempre exista respeto porque ambos se necesitan para comunicar a quienes en realidad nos debemos: los lectores, radioescuchas, televidentes, etc.