Por Eduardo Buendía

La falta de rendición de cuentas es un común denominador de los políticos mexicanos. Cuando son llamados a declarar su patrimonio para comprobar que el mismo fue ganado con su esfuerzo y no por actos corruptos, muchos prefieren esconderlo.

Otros, que a la par de su trayectoria política crearon empresas o recibieron herencias, ven la forma de “deshacerse” de esos bienes antes de ocupar un cargo público: cambiando su nombre por el de sus hijos u otros familiares en las constituciones de los negocios o cediendo sus propiedades.

El martes de esta semana, el diario 24 Horas dio a conocer que Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI, amplió un inmueble en un 43 por ciento ubicado en Lomas del Castillo, una zona residencial de Campeche.

De acuerdo con el medio de comunicación, la propiedad pasó de medir 7 mil metros cuadrados a 10 mil a casi dos años de que “Alito” rindió protesta como líder máximo del tricolor.

En 2019 la residencia ya había sido motivo de controversia, ya que el diario Reforma reveló que esta pertenecía al entonces aspirante a la presidencia del PRI y que tenía un valor de 46 millones de pesos al tomar en cuenta el terreno y la construcción.

En ese año, en su declaración 3de3, Moreno Cárdenas reportó que su salario por gobernar Campeche era de 1.2 millones de pesos por año, y que por concepto de otras actividades percibía 4.1 millones adicionales.

Dentro del informe patrimonial de Alito se hallaron varias incongruencias, debido a que declaró que los terrenos de Lomas del Castillo fueron comprados a menos de dos mil pesos el metro cuadrado, cuando el precio en la zona rondaba los 3 mil 500 pesos.

Tanto en la revelación del diario 24 Horas como en la de Reforma, el político priista no dio la cara.

En la actualidad, Alejandro Moreno es uno de los impulsores de la coalición Va Por México, conformada por el PRI, el PAN y el PRD, que hoy buscan el voto para sus candidatos. Pero, ¿cómo promover una opción política si uno de los líderes de este bloque no rinde cuentas claras sobre su patrimonio?

Ignoran declaraciones 3de3

El panorama a futuro no es alentador. La mala práctica de no informar a la sociedad sobre sus ingresos, patrimonio e intenciones políticas es la regla de los candidatos para el proceso de votación más grande en la historia del país, cuya jornada electoral se celebrará el próximo domingo.

En su balance más reciente de iniciativas 3de3 al cierre de las campañas electorales, Transparencia Mexicana dejó al descubierto que de las 135 mil 354 candidaturas -a los más de 20 mil cargos de elección popular en juego-, solo es posible consultar las declaraciones de 7 mil 345, lo que equivale al 5.4 por ciento del total.

Para esta elección se renovarán 15 gubernaturas. De 117 candidatos registrados para esta categoría, solo 21 presentaron su 3de3.

Y, en el caso de los aspirantes a ser diputados federales, solo 48 de 3 mil 443 identificados hicieron su declaración.

El seguimiento de Transparencia Mexicana al cumplimiento de la 3de3 es fundamental para que la ciudadanía esté informada de cómo se conducen los políticos del país y muestra la poca importancia que los hoy candidatos le dan a una exigencia legítima de la sociedad que está harta de la corrupción.