El director del Instituto de Seguridad Social del Estado de Tabasco, Fernando Enrique Mayans Canabal -morenista que antaño militó en el PRI y el PRD- se ufana de que no va a defraudar a la entidad, pues su filosofía es la misma del presidente López Obrador y del gobernador Adán Augusto López Hernández: “cero corrupción”. El hecho es que la dependencia que encabeza ha firmado dudosos contratos con empresas de nueva creación o ajenas al ramo hospitalario, entre otras irregularidades

Por Roberto Barboza Sosa

VILLAHERMOSA.- La discrecionalidad en el manejo del erario es una constante en la administración estatal de Tabasco, encabezada por el morenista Adán Augusto López Hernández.

En la tierra natal del presidente Andrés Manuel López Obrador, la corrupción se presenta al interior del Instituto de Seguridad Social del estado de Tabasco (ISSET), cuyo director Fernando Enrique Mayans Canabal firmó contratos con empresas de nueva creación, con giros ajenos al hospitalario y sancionadas por incumplimiento.

En la lista de contrataciones relacionadas con la adquisición de medicinas, insumos y equipo médico para atender la salud de los burócratas tabasqueños, aparecen compañías dedicadas a la construcción sin acreditar la experiencia necesaria en el ramo, además de que incumplieron convenios que firmaron en el pasado con el gobierno y los apoderados pertenecen a una misma familia.

Los proveedores conocidos por su cercanía con el titular del ISSET eran declarados simpatizantes priistas y después fueron seguidores de Morena, incluso uno de ellos aparece fotografiado con López Obrador.

Por su parte, Mayans Canabal cuenta con un pasado tricolor y perredista antes de adoptar el color guinda. Dentro del PRI fue presidente de la Fundación Colosio. Por el PRD fungió como senador, diputado local y federal; también fue candidato a alcalde de Centro y a la gubernatura de Tabasco. En 2018 renunció al Sol Azteca y se alió a Morena, partido en el que se desempeñó como delegado político y desde 2019 ocupa su actual cargo.

El funcionario es hermano del consejero independiente de Pemex, Humberto Mayans Canabal, quien es cuñado del gobernador de Tabasco, Adán Augusto López.

En los contratos de compraventa firmados por el director general del ISSET, se estipula que las compras están fundamentadas en la Ley de Adquisiciones que le faculta realizar las adjudicaciones directas sin la autorización del Comité de Compras que, de manera excepcional, procede la adjudicación directa.

“Para enfrentar de inmediato casos evidentes de extrema urgencia cuando esté en peligro la vida, la seguridad e integridad de las personas, derivado de casos fortuitos o de fuerza mayor y en los que no sea posible obtener bienes o servicios mediante el procedimiento de Licitación Pública en cualquiera de sus modalidades en el tiempo requerido para atender la eventualidad de que se trate”, se lee en los documentos.

También para las transacciones en la discrecionalidad, el director del ISSET argumenta que es con base en el Decreto emitido por el gobernador el 20 de marzo de 2020, el cual establece que en cumplimiento a la prevención, detección, contención, control, retraso y reducción de la propagación del COVID-19 “es procedente la adjudicación directa por extrema urgencia” para adquisiciones y obra pública.

Con ello pasó por alto cumplir con la obligación legal de cuidar la “optimización de recursos, economía, eficacia, eficiencia, imparcialidad, honradez que aseguren las mejores condiciones para el estado”, según establece la Constitución, la Ley de Adquisiciones del estado y su Reglamento.

Proveedores: Todo queda en familia

Con esas justificaciones, en abril de 2020, Mayans Canabal celebró el contrato ISSET/DG/DA/0063/2020 con Integradora Médica RAMA SA de CV para el suministro de medicinas y productos farmacéuticos por 3 millones 076 mil 861 pesos. Al titular del ISSET poco le importó que la empresa se constituyera apenas unas semanas antes, en febrero de ese año, de acuerdo con el Registro Público de la Propiedad del estado.

El 17 de junio el Instituto firmó otro convenio de 603 mil 200 pesos con la misma compañía para la compra de insumos médicos; el 29 de julio adquirió “productos químicos básicos” por un millón 196 mil pesos.

Integradora Médica Rama es propiedad de Margarita Fuentes Hechem, quien en 2018 ocupaba el cargo de presidenta del Voluntariado de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Forestal y Pesca de Tabasco (SEDAFOP). Su padre, Manuel Fuentes, fue titular de SEDAFOP en el pasado gobierno del perredista Arturo Núñez Jiménez.

A pesar de su corta experiencia, la empresa también se convirtió en proveedora de la Secretaría de Salud, a la que en julio de 2020 le suministró medicamentos medicamentos como oseltamivir, azitromicina, lopinavir/ritonavir, entre otros, por 14 millones 442 mil pesos.

La propietaria de RAMA es esposa Raúl García Ocaña, socio y representante legal de DIPROMED Villahermosa SA de CV con más de 20 años en el mercado, una de las empresas preferidas en adjudicaciones del director general del ISSET y de la Secretaría de Salud.

En mayo de 2019, a cinco meses de asumir el cargo, Fernando Enrique Mayans Canabal le entregó a DIPROMED el contrato ISSET/Dg/DA/063/2019 por 27 millones 347 mil pesos para la adquisición de materiales, accesorios y suministros médicos de hemodiálisis. El equipo fue colocado en la Unidad de Hemodiálisis del Centro de Especialidades Médicas del ISSET, ubicado en la calle Ceiba de la colonia Primero de Mayo de la capital tabasqueña.

DIPROMED fue beneficiada con el convenio aun cuando arrastraba un cuestionable historial en sus ventas al sector público. En agosto de 2017, durante la anterior administración del ISSET, la empresa de García Ocaña se vio envuelta en la polémica ya que se le retiró un contrato similar con el mismo centro médico. Luego de prestar el servicio por dos años y siete meses, los equipos adquiridos por el ISSET presentaron fallas por lo que tuvo que enviar a sus beneficiarios a un laboratorio particular.

En ese entonces, el médico Juan Ramón Cárdenas Araujo, Jefe de la Unidad de Hemodiálisis, atribuyó las fallas en el servicio de filtración de la sangre de los pacientes por afectaciones renales a la antigüedad de los equipos de DIPROMED, aunque la compañía lo negó, al afirmar que las máquinas fueron adquiridas para dar el servicio en la institución.

En este nuevo contrato que incluyen 55 máquinas para hemodiálisis, firmó como representante legal el propio Raúl García Ocaña, según consta en la escritura 34185, del 22 de septiembre de 2014, expedida por el entonces Notario Adscrito número 13, Melchor López Hernández, hermano del gobernador Adán Augusto.

De la construcción a la venta de medicamentos

Al historial de convenios con empresas sin experiencia en el ámbito hospitalario se suman siete contratos celebrados entre el ISSET y la constructora CM del Golfo SA de CV para la compra de medicinas y equipos médicos, firmados entre abril y octubre de 2020.   

En el contrato ISSET/DG/DA/0084/2020, firmado por Fernando Enrique Mayans Canabal con fecha del 30 de abril del año pasado, se lee que el proveedor presentó la escritura pública número 24,034, registrada en 2004 ante la fe del entonces Notario adscrito número 13, Melchor López Hernández.

Mayans Canabal ignoró que el proveedor fuera una empresa dedicada a la construcción y no al ramo de “materiales, accesorios y suministros médicos (alerta epidemiolóica COVID-19)” como lo requería la compra para atender la salud de los burócratas estatales.

El propietario de CM del Golfo es José Rubén Ferrer del Río, integrante de conocida familia villahermosina. Inició en 1989 su carrera como policía preventivo estatal, cargo que ocupó hasta mayo de 1995 ya que fue destituido junto con un grupo de coordinadores de la Dirección de Seguridad Pública del estado.

Las adjudicaciones a la constructora constituida en 2004 suman 48 millones de pesos. En el primer contrato, de abril de 2020, el ISSET compró batas quirúrgicas, trajes de cirujano y overoles por 13 millones 897 mil pesos.

Fue la transacción de mayor monto a través de adjudicación directa, sin la autorización del Comité de Compras del ISSET ni concurso o licitación.

El segundo contrato más grande se firmó en agosto y estuvo vigente hasta el 31 de diciembre. En esta venta, CM del Golfo cotizó termómetros infrarrojos a 2 mil 395 pesos cada uno, trajes desechables de protección biológica a 500 pesos cada pieza, mascarillas 3M a mil 750 pesos y filtros de la misma marca a 850 pesos.

El director general del ISSET pasó por alto todas las normas que rigen la Ley de Adquisiciones del estado, entre ellas que estén inscritos en el Padrón de Proveedores, que comprueben la experiencia y se dediquen al rubro para el que son contratados.

Mayans Canabal no revisó siquiera la escritura pública de la empresa constructora CM del Golfo, que especifica el objeto de la sociedad anónima y en ningún punto menciona dedicarse a proveer medicamentos y equipos médicos.

De acuerdo al Registro Público de Comercio del gobierno de Tabasco, CM del Golfo solicitó la modificación de su objeto social en diciembre pasado y obtuvo el folio mercantil 7,142 por dicho trámite, aunque este cambio quedó inscrito hasta el 2 de febrero de 2021, diez meses después del primer contrato entregado por el ISSET.

De acuerdo a la escritura elaborada por el Notario Público 14 de Villahermosa, Manuel Gil Ramírez, en la asamblea de la sociedad se desahogó el cuarto punto de la orden del día, en el que el presidente de la mesa de debates, José Rubén Ferrer del Río, informó a los accionistas que “es necesario aumentar al objeto social la compra venta de todo tipo de productos médicos, así como de medicamentos. Por lo que propone se haga una modificación parcial y ampliación al objeto social para el cambio de los Estatutos de la Sociedad mercantil denominada CM DEL GOLFO, SA DE CV”.

Además de la venta de medicamentos e insumos para el sector salud, la compañía también participa en la construcción de un distribuidor vial en Villahermosa, obra que es financiada por el Gobierno estatal.

Todo en ‘orden y limpio’, director del ISSET

Contrario a las evidencias del irregular manejo de los recursos públicos, el pasado 3 de febrero, el director general del ISSET negó la existencia de corrupción en el manejo discrecional de los contratos de compra de esa institución.

Mayans Canabal argumentó que en los diversos procesos de adjudicaciones “siempre damos preferencia a las empresas tabasqueñas” y, en segundo lugar, que cuenta con un padrón de proveedores para atender sus necesidades, sobre todo en este momento para atender la pandemia.

Al responder sobre el caso de la contratación para la compra de medicamentos con la constructora CM del Golfo, aseguró que la empresa cumplió con todos los requisitos.

Justificó que en la emergencia por atender a los enfermos de SARS-CoV-2, el Gobierno federal y el estatal publicaron decretos para contener la pandemia, mediante la adjudicación directa por extrema urgencia en la adquisición de material y equipos.

Los decretos indican que se pueden adquirir todo tipo de bienes y servicios a nivel nacional e internacional, como equipos médicos, agentes de diagnósticos, materiales quirúrgicos y de curación y productos higiénicos, así como todo tipo de mercancías y objetos que sean necesarios para hacer frente a la contingencia sin la necesidad de llevar acabo un procedimiento de licitación pública.

“Traemos una política de cero corrupción que ha sido mi filosofía y que es la misma del Presidente y del gobernador Adán Augusto López Hernández. No vamos a defraudar a Tabasco, y el gobernador sabe que esto está en orden y limpio, y le agradezco el apoyo que le ha dado al instituto y la confianza, y no las voy a echar a perder. A mí me puedes acusar de lo que quieras, menos de corrupto”, dijo el político expriista y experredista.

Informó que el instituto otorgó contratos para adquirir equipo médico a la empresa CM del Golfo, propiedad de José Rubén Ferrer del Río, porque está legalmente inscrita en la cartera de proveedores, y además, ofreció la mejor calidad y precio del equipo que se requería para hacer frente a la pandemia del COVID-19.

DOCUMENTOS

Contrato

Escritura de la constructora

Escritura RAMA 2020

Inscripción de cambio

Modificación al objeto de la sociedad

Constitución de sociedad