#Opinión: Carlos Loret de Mola y la desinformación en tiempos de pandemia | ONEA

Por Rodolfo Ondarza*


Carlos Loret de Mola… ¿Cuál puede ser su sentimiento al despertar y ver su imagen reflejada en el espejo? ¿Se siente satisfecho y orgulloso? ¿Le causa placer ser parte de la infodemia que azota la salud mental y física de la población? ¿Ayudan a su autoimagen los 21 millones de pesos anuales  que le pagaba televisa según notas periodísticas, o quizás los 428 millones de pesos que la empresa GEA – de la que su esposa ha sido socia y consultora – recibió a través de uno de por lo menos 46 contratos celebrados con el gobierno federal en el gobierno de Peña Nieto?
¿Le darán paz la buena vista a la bahía que le brindan sus propiedades? Diversos periodistas han publicado notas relacionadas con la compra de un lujoso departamento en Miami, por cierto, pagado de contado, a través de la empresa Bedfordbury Group LTD en las Islas Vírgenes Británicas donde Carlos Loret ha realizado operaciones financieras dudosas, información relacionada con los Panama Papers. Departamento ubicado en el mismo complejo de Miami donde García Luna y cómplices adquirieron propiedades.
En este contexto Carlos Loret de Mola, lo mismo ha participado en montajes periodísticos que ha creado incertidumbre contra las políticas públicas de este sexenio. Es parte del engranaje mediático de la Guerra Híbrida cuyo propósito es crear inestabilidad social. No importa que nos encontremos en medio de una pandemia, por el contrario, la aprovecha, al igual que el resto de opinólogos aliados a la corrupción característica del neoliberalismo.
En su columna en un periódico de circulación nacional recientemente Carlos Loret de Mola publica una nota titulada “El enojo de los doctores mexicanos por los médicos cubanos” (https://www.eluniversal.com.mx/opinion/carlos-loret-de-mola/el-enojo-de-los-doctores-mexicanos-por-los-medicos-cubanos?fbclid=IwAR1DS1X9yMvHdo0smDm22ex_21YnlHggc1geSApnbTPOGB64ZQTskQS3ZrY).
En esta nota dice expresar la denuncia que “le hicieron llegar…quienes por temor a represalias de sus jefes me pidieron guardar su anonimato”. Se trata de supuestas personas que trabajan en hospitales públicos, no federales, de la Ciudad de México (CDMX).
Menciona que a partir de que se anunció este programa de cooperación México-Cuba para el combate al COVID-19, “…el gobierno fue criticado por sectores que consideran que esto evidencia indeseables vasos comunicantes entre México y regímenes autoritarios”.
La Secretaria de Salud de la Ciudad de México, Oliva López Arellano, en entrevista del 8 de junio con el Diario de Cuba (https://diariodecuba.com/cuba/1591631554_22952.html),  informó que se realizó la contratación de 585 médicos y enfermeros cubanos que atienden a pacientes COVID en la CDMX.
Se pagará, por concepto de los servicios que preste esta brigada de salud, un total de 6 millones 255 mil 792 dólares, monto que transfirió el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), a través de la Secretaría de Administración y Finanzas, a la Secretaría de Salud (CDMX).
Esta cantidad será utilizada para el pago de contratación de este personal, así como por concepto de diversas actividades que tienen que ver con capacitación, especialización, con atención directa, asesoría, e investigación conjunta, dado que «Ellos tienen mucha experiencia en territorio, en la parte epidemiológica comunitaria, en el refuerzo de las actividades hospitalarias, y también, como decía, en asesoría, capacitación, y apoyo en diversos componentes de la estrategia” comentó López Arellano.
El hospedaje de este personal será absorbido por hoteleros de la capital ya que no está incluido en el convenio. Lo mismo ha ofrecido el grupo hotelero a médicos mexicanos.
La Secretaria de Salud Oliva López aseguró al Diario de Cuba que el trabajo de los médicos cubanos en Ciudad de México es «voluntario» y “profesional”.
La brigada de salud cubana, que llegó el 27 de abril pasado, está compuesta de médicos especialistas en medicina familiar integral, en medicina crítica y medicina interna, también arribó a la CDMX personal de enfermería especializado en cuidados críticos, así como epidemiólogos y biomédicos.
¿Por qué Carlos Loret de Mola no menciona la carencia de médicos especialistas en México y las causas de que esto ocurra? ¿Por qué no comenta que son precisamente las especialidades médicas que están llegando de Cuba aquellas que son indispensables para salvar la vida de pacientes graves afectados por el COVID-19, o que el primer nivel de atención médica, fundamental para el control de la pandemia fue prácticamente abandonado a la iniciativa privada, donde se explota a los médicos en consultorios de las cadenas de farmacias?
Ojalá Carlos Loret de Mola hubiera alguna vez hecho un análisis periodístico del saqueo sistemático que sufrió el Sistema Nacional de Salud por una tremenda corrupción. Lejos de ello, al igual que otros comunicadores, hampones del periodismo, ocultaron los hechos por los que han muerto miles de pacientes en México y se han enriquecido los miembros del Cártel de Bata Blanca.
El costo de formación en México de un médico general en una universidad pública puede ser de 30,000 mil pesos, mientras que en una privada puede llegar a ser de 970,000 pesos. Llegar a formar a un médico con especialidad puede tomar hasta 11 años, dependiendo de la especialidad médica, y unos 13 o 14 años para lograr una subespecialidad, de eso tampoco habla el licenciado en economía, itamita, Loret de Mola, nieto de un gobernador de Yucatán.
Parecen causarle molestia a Loret de Mola la presencia de extranjeros en México que han llegado a reforzar el sistema de salud de la CDMX. Sin embargo, nada ha informado sobre las diferentes oficinas de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en México, ni sobre las actividades del Buró Federal de Investigaciones (FBI), o de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en nuestro país.
De acuerdo con la Unidad Central de Cooperación Médica (UCCM) cubana contaba, hasta marzo de este año, con 28,729 colaboradores en 59 países. En total, el Gobierno de Cuba asegura encontrarse «combatiendo el coronavirus» con sus médicos en más de 40 países.
Cuba puede hacer esto porque cuenta con 9 médicos por cada 1,000 habitantes cuyos estudios universitarios son públicos y gratuitos.
Los resultados de Cuba en la lucha contra el COVID-19 han sido ejemplares, han llegado a no tener defunciones por la pandemia por más de una semana, con un total de 2.219 casos y poco más de 8 decenas de lamentables fallecimientos por esta causa a lo largo de la pandemia. Con un repunte de casos a partir de finales de mayo en un laboratorio, una tienda, una base de transporte, y un barco petrolero cubano que regresó a la isla con 22 de sus tripulantes contagiados desde México.
México cuenta con apenas 2.4 médicos, y 2.9 enfermeros por cada mil habitantes. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), un país debe tener, al menos, tres médicos por cada mil habitantes. Nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador ha dicho que tenemos un déficit de 123 mil médicos, heredado por gobiernos anteriores.
Bueno sería que en lugar de deprimir y causar ansiedad, y ser una fuente de insalubridad mental para la población, además de instigar entre el gremio médico, desinformadores de la oposición difundieran información veraz, solidaria y empática con la población. Esta clase de medios han contribuido a que en lugares como Iztapalapa, en la CDMX, se hayan acumulado más casos de Covid-19 que en 118 países y 29 estados de la República.

Rodolfo Ondarza*. Neurocirujano. Activista en defensa de derechos humanos. Expresidente de la Comisión de Salud, VI Legislatura, ALDF. @DrOndarza