#Columna: El vuelo retrasado - ONEA
Por Martha Zamarripa 

A la Secretaria de Semarnat, Josefa Gonzalez-Blanco – nieta de Patrocinio González Garrido – ex gobernador de Chiapas de triste memoria, se le fue el avión literal y metafóricamente hablando.

Cualquiera puede retrasarse y no alcanzar a tomar su vuelo. Pero no a cualquiera se le ocurre llamar a un funcionario de Aeroméxico para “pedir” que regresen el avión y la esperen a que llegue. Tampoco cualquiera consigue que sus deseos sean órdenes para una aerolínea.

El vuelo AM-198 de Aeroméxico del viernes 24 de Mayo iba a despegar cuando tuvo que regresarse. Para sorpresa de los pasajeros el piloto les informó que por ”Por orden presidencial” debía regresar por un pasajero. Se supo porque dos de los pasajeros lo compartieron en Twitter. Jorge R. Rioja subió además la foto de la funcionaria ya en su asiento.

El pasajero Alberto Díaz, dio otros detalles: Que “Iniciaba el remolque a tiempo para despegar, de pronto regresa a plataforma otra vez.”  El capitán se había disculpado pero había recibido la instrucción de que era “imperativo” esperar a un pasajero del gobierno federal”.

Lo sucedido en el vuelo AM-198 de Ciudad de México a Mexicali que debió salir el viernes a las 9:30 horas pero despegó a las 10:08 horas obliga a preguntar si una aerolínea puede satisfacer a pasajeros influyentes retrasando vuelos. En este caso, 38 minutos.. Es una lección para todos los mexicanos -empezando por los servidores públicos – que quizá ahora empiecen a captar el rechazo que provocan los abusos.

La corrupción está metida en todos los rincones de México. El uso del poder para privilegios personales es una práctica que tardará en eliminarse. La ahora ex titular de Semarnat, es hija de Patrocinio González Blanco, subsecretario de Gobernación con Carlos Salinas, y de Patricia Ortiz Mena, hija de Antonio Ortiz Mena. Conoce de esto.

El abuso de poder se asumió como parte de los ”incuestionables” beneficios de los servidores públicos, que mal ejemplo dieron y permearon al resto de la sociedad mexicana.

Todo se informó en twitter. La ex funcionaria dijo que le “contó” al Presidente López Obrador  lo ocurrido, puso a disposición su renuncia – de inmediato aceptada- y se fue. “Cero influyentismo” reiteró el mandatario.

 

La reacción presidencial no tiene antecedente en ningún gobierno. Cuando los errores de algún subordinado trascendían, era común que los ex presidentes los premiaran con un cargo de mayor rango.

El cambio se advierte. ¿De ese tamaño era  la prepotencia, influyentismo y soberbia de los políticos en México como para hacer regresar a un avión cuando inicia su despegue? ¿No notó la ex funcionaria que México ya no sigue la ruta del pasado? ¿Sancionaron al directivo de Aeroméxico que le ordenó al piloto, regresar?

 

Es corrupción, se dio el gusto de decirle otro pasajero a Josefa González al verla en el avión. La ciudadanía ya no se calla ante agravios y abusos. Ahora los servidores públicos tendrán que cuidarse no sólo de no ser grabados en sus celulares. También de no desviar aviones.

La reacción de la ciudadanía sobre el detenido vuelo de Aeroméxico es un dato que no deberían desestimar quiénes desde el poder económico y mediático intentan desestabilizar a este gobierno. El mensaje es claro: están con el cambio, no quieren más de lo mismo. Por eso aplaudieron el despido.

Los adversarios no están “leyendo” lo que quiere la gente. Deberían considerar que al atacar al gobierno, sus campañas operan contra la voluntad no sólo de quiénes votaron por López Obrador, sino contra miles que ahora lo apoyan.

Las encuestas señalan que alcanza un respaldo que se amplió a 60%. Son otros tiempos. Aún así insisten. Peor para aquellos que se nieguen a entenderlo.

 

Síguenos y comparte:
Follow by Email
Facebook
Facebook