La lujosa vida del monarca petrolero Carlos Romero Deschamps - ONEA

ONEA México. 18 de enero de 2019. Tras el paso del huracán Peña Nieto que acabó con la seguridad y la economía de México, llegó el gobierno del cambio que promete acabar con la corrupción y que tiene en la mira al jeque petrolero Carlos Romero Deschamps, quien se ha dedicado a exprimir a Pemex para vivir en total opulencia junto a su familia.

Las denuncias en su contra no han resultado en una verdadera investigación que lo lleve a la cárcel, sin embargo, esto no ha evitado que personas como Arturo Flores, dirigente del movimiento “Petroleros Activos en Evolución”, haya denunciado penalmente a Romero Deschamps por enriquecimiento ilícito, lavado de dinero y defraudación fiscal, usando como pruebas las propiedades y bienes de la familia del líder petrolero.

En 2004, otro grupo de trabajadores de la estatal también lo denunció ante la PGR por el caso de “Pemexgate”, cuando se descubrió que recursos del sindicato petrolero se utilizaron para la campaña presidencial del priista Francisco Labastida.

Entre las denuncias que ha acumulado hay dos penales, una denuncia de hechos y una solicitud de juicio político por embargo de cuotas sindicales, desaparición de fideicomisos y huachicoleo.

Sin embargo, todas las denuncias quedaron estancadas en los gobiernos de Fox, Calderón y Peña Nieto.

Entre los bienes millonarios del rey petrolero y su familia se encuentran mansiones, yates, departamentos y automóviles de lujo que suman hasta 252 millones de pesos.

Un Enzo Ferrari de edición limitada que dio a su hijo en 2013, con un valor de 25 millones de pesos, según la revista semanal Proceso.

Su hija Paulina Romero Durán posee un yate de 35 millones de pesos y presume viajes al extranjero en sus redes sociales junto con sus mascotas.

Alejandro Romero Durán, otro de sus hijos, también cuenta con un yate y algunos restaurantes en la zona de Polanco según el medio Nación 321.

Por otro lado, José Carlos Romero Durán, su otro hijo, tiene entre sus bienes dos departamentos de lujo en Miami con un valor de 40 mdp, y otro valuado en 120 mdp, así como un Lamborghini de 12 mdp.

Carlos Romero Deschamps es, para los mexicanos, el máximo símbolo de la corrupción e impunidad en México, que se ha dedicado a exprimir a la empresa de todos los mexicanos, incluso más que los propios huachicoleros.

“Los Deschamps se comportan como si sus vidas pudieran ocurrir al margen del escrutinio público, pero viven de nuestros impuestos”.

 

 

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