Primer año de Yunes se convirtió en el más violento en las últimas dos décadas en Veracruz - ONEA

De acuerdo al portal informativo “e-veracruz”, la entidad veracruzana vive su año más violento desde 1997. En nueve meses del gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares se han contabilizado mil 441 asesinatos. Este número equivale al lleno total de las dos salas del Teatro del Estado “General Ignacio de la Llave”; 241 personas quedarían de pie.

Con base en cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) y un conteo de E-Consulta Veracruz las víctimas entre el 01 de enero y el 25 de septiembre de 2017 se duplicaron y triplicaron en comparación con años de las administraciones de Javier Duarte y Fidel Herrera, respectivamente.

Yunes Linares y su secretario de Seguridad Pública, Jaime Téllez Marié, han dicho que el incremento en los números de violencia se debe a que autoridades de gobiernos pasados “rasuraron cifras. Sin embargo, no existen procedimientos abiertos ya sean administrativos o por la vía penal en contra de ex servidores públicos.

El ejecutivo estatal aseguró que en seis meses los veracruzanos vivirían sin miedo pues recuperaría la seguridad.

En marzo de 2017 Jorge Winckler Ortiz, Fiscal General de Veracruz, declaró que los cadáveres ya no cabían en los Servicios Médicos Forenses de la entidad, con capacidad para 300 víctimas no identificadas. “A veces preferimos no abrir más fosas porque no tenemos espacio para guardar los cuerpos”.

El 20 de junio de este año, Jaime Téllez Marié fue amenazado de muerte con mensajes escritos en cartulinas que pendían de cuerpos desmembrados frente a su oficina, en Veracruz Puerto.

Cuatro días después, ya con una afrenta declarada del gobierno de Veracruz a los grupos delincuenciales, se practicaron 20 asesinatos en 24 horas. Entre las víctimas hubo cuatro niños: Joselin, Ángel, Daniel y Guadalupe; de tres, cuatro, cinco y seis años respectivamente que recibieron el “tiro de gracia” mientras miraban la televisión, al igual que sus padres. Ese hecho suscitado en la colonia Nueva Calzadas, en Coatzacoalcos, se vio opacado con la muerte de Juan Camilo Castagné Velasco, ex coordinador estatal de la Policía Federal acribillado junto a uno de sus colaboradores en el restaurante ‘La Bamba’, en Cardel, municipio de La Antigua.

Castagné Velasco en un año de labores participó como estratega en la captura de líderes de la delincuencia organizada y en la desarticulación de bandas dedicadas al robo de combustible, llamados huachicoleros. Uno de sus principales logros fue la aprehensión de 11 presuntos secuestradores que operaban en la zona norte de la entidad, principalmente en Pánuco, El Higo, Pueblo Viejo y Tempoal. Producto de dicho operativo, también cuatro personas fueron liberadas.

Yunes Linares señaló como autor material de la muerte de Castagné a Ricardo Arturo Pacheco Tello, alias “El Quino”, jefe del Cartel Jalisco Nueva Generación y ofreció 1 millón de pesos por noticias sobre su paradero. El 30 de junio el ejecutivo confirmó el abatimiento del capo del CJNG en el estado de Puebla, tras un operativo implementado por la Secretaría de Marina.

El 29 de junio, elementos de la PGR capturaron en Villahermosa, Tabasco a Hernán Martínez Zavaleta, alias “El H” presunto jefe criminal de Los Zetas, en Coatzacoalcos, y responsabilizado de ordenar el multihomicidio de la colonia Nueva Calzadas, donde murieron cuatro niños.

Tras el doble golpe del gobierno federal contra los grupos de mayor dominio en Veracruz, Zetas y CJNG, Yunes Linares pronosticó una reducción en los crímenes de alto impacto, sin embargo, la escena de los niños ejecutados se repitió en diversos municipios y la muerte alcanzó a empresarios, estudiantes, profesores y comerciantes.

Tras la estampida de crímenes, el Gobernador causó controversia el 26 de agosto de 2017, al asegurar que “las ejecuciones tienen que ver con personas dedicadas a la delincuencia organizada; los ciudadanos no tienen por qué temer este tipo de hechos”.

“Entendemos perfectamente bien que causen zozobra, que causen preocupación. Pero no es contra personas de bien contra quien se dirigen este tipo de ataques, es contra personas que están directamente vinculadas a actividades ilícitas”, aseveró el mandatario en Córdoba, Veracruz, durante la reunión número 38 del Grupo de Coordinación. Horas antes una niña de cinco años y su padrastro habían sido acribillados en el estacionamiento de Plaza Crystal.

¿Yunes Linares está aliado con las fuerzas federales?

A lo largo de su gobierno, Yunes Linares ha destacado la alianza con el gobierno federal para combatir la delincuencia. A la fecha el estado es reforzado por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, Procuraduría General de la República y de la Comisión Nacional de Seguridad quienes han sido recibidos con oleajes de crímenes, cometidos en los principales municipios de Veracruz. Dicha sociedad es representada por Yunes Linares y Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación.

Pese a la entrada de la milicia en el municipio más poderoso del sur de Veracruz, Coatzacoalcos ha figurado en el gobierno de Yunes como una de las tres ciudades con más homicidios dolosos. Tan sólo en el mes de agosto se cometieron 18 asesinatos, y la cuenta hasta el 25 de septiembre ya es de 17 víctimas.

El 28 de febrero de 2017, Osorio Chong puso en marcha el operativo de seguridad de las Altas Montañas, que contemplaba la presencia de la Gendarmería Nacional en Córdoba, Cuitláhuac, Yanga, Omealca, Orizaba, Río Blanco, Mendoza, Nogales e Ixtaczoquitlán. “Tenemos identificados a los criminales, y vamos por ellos… Los delincuentes que operaban en esta zona van a encontrar una respuesta contundente de las instituciones”, advirtió el funcionario.

Sin embargo, tan sólo en el primer trimestre de 2017, Córdoba se consolidó como la ciudad más violenta en Veracruz con 27 homicidios dolosos, seguido de Poza Rica, Coatzacoalcos y Tihuatlán, que registraron 24, 21 y 17 muertes respectivamente.

En el municipio de Yanga, que forma parte de ese corredor, el 19 de marzo, se cometió el asesinato de Ricardo Monlui Cabrera, el primer reportero, de origen cordobés, privado de la vida durante la presente administración.

Ese crimen, así la muerte de fisicoculturistas, comerciantes y dos niños de cinco años puso en tela de juicio el trabajo de la alianza Yunes y gobierno federal. El 08 de abril, el ejecutivo informó sobre el arribo de la Policía Militar a Córdoba y la zona Boca del Río-Veracruz. En tanto, los elementos de la Gendarmería se concentrarían en Xalapa.

El 29 de mayo de 2017, Miguel Ángel Osorio visitó Poza Rica, donde anunció el combate al robo de combustible. Señaló que entre los estados de Puebla y Veracruz es la zona de mayor incidencia en el país, y que ya se trabajaba en identificar a las “cabezas” o líderes huachicoleros.

El 24 de julio, Yunes Linares ofreció un millón de pesos por información sobre Roberto de los Santos de Jesús, alias “El Bukanas”, presunto líder huachicolero que escapó tres días antes de un operativo de la Marina en Vicente Guerrero, Puebla. A la fecha Santos de Jesús sigue prófugo de la justicia.

El crimen más reciente en Xalapa, la capital de Veracruz, se registró la tarde del 13 de septiembre, a cinco cuadras del Palacio de Gobierno. Profesionistas, burócratas y empresarios atestiguaron en la calle Modesto Guinard una de las escenas más violentas en los diez meses del gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares. Tres cadáveres, dos hombres y una mujer, fueron abandonados en bolsas negras, y sobre ellos dejaron escobas y cepillos de limpieza. Los responsables tuvieron tiempo para acomodar las cabezas de las víctimas en sombreros de charro, alusivos a las fiestas patrias.

Otro homicidio se había cometido horas antes en la misma zona centro.  Los delincuentes escaparon, sin que hasta el momento se sepa de su paradero.

La escena de “los embolsados de la Avenida Rafael Murillo Vidal” se volvió tendencia en redes sociales y desencadenó comentarios entre usuarios de la capital. De parte del gobierno estatal no hubo declaración al respecto. La Fiscalía General del Estado tampoco ha emitido un comunicado oficial.

El crimen consolidó a Xalapa, capital del estado, como una de las ciudades más inseguras de la entidad, con 35 denuncias por asesinato hasta el mes de agosto de 2017, 21 por extorsión, 14 por secuestro, 25 por violación y 694 por robo.

Los crímenes de alto impacto se proliferaron desde los suburbios hasta las zonas de mayor poder adquisitivo en la capital veracruzana, cobrando vida de estudiantes, profesores y comerciantes.

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