“No me quiero ir a otro país, quiero ayudar a enderezar éste”: Karina Gidi. Ofrece discurso durante presentación de “Por México Hoy”

“No me quiero ir a otro país, quiero ayudar a enderezar éste”: Karina Gidi. Ofrece discurso durante presentación de “Por México Hoy”

 

Ciudad de México.- Fue presentado públicamente en la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) el plan “Por México Hoy”, construido por Cuauhtémoc Cárdenas y el senador Alejandro Encinas que busca conformar una mayoría social alrededor de un proyecto de país.

Como lo explicó Cárdenas en su discurso, este encuentro fue para debatir cómo avanzar en la construcción de una mayoría que dé concreción al proyecto, así como para organizarse y articularse.

En este foro se cimentaron las bases para la discusión de dicho proyecto en otras ciudades y localidades del país, y tuvo como punto de partida el documento “Llamado por México. Lineamientos generales para un proyecto de país”.

Esta reunión nacional comenzó con intervenciones a cargo de Alejandro Encinas y Cuauhtémoc Cárdenas, quienes insistieron en que es necesario construir una mayoría. Además, otras hubo voces como la de Ana Laura López, migrante de “Deportados Unidos”; Enrique Alfaro, alcalde de Guadalajara; la feminista Martha Tagle, el activista Javier Sicilia, el padre Alejandro Solalinde, así como la actriz Karina Gidi, de El Grito Más Fuerte y Consejera de la Organización Nacional Anticorrupción, cuyo discurso fue de los más ovacionados por el público y el cual compartimos de manera íntegra a continuación:

 

DISCURSO DE KARINA GIDI:

Buenos días a todos.

Mi nombre es Karina Gidi, soy actriz. Soy hija de Elisa y Emilio, y mamá de Sofía y de Ania.

Leí con mucho interés El Llamado por México, los lineamientos generales para un proyecto de país. No sé si todos tuvieron la oportunidad de tenerlo en sus manos y leerlo.  Si sí, entonces vieron que propone una transformación enorme para el país.

Estoy aquí porque me sentí convocada a participar activamente en esa transformación. Como ciudadana.

Creo que los mexicanos estamos listos. Estamos levantando la mirada, buscamos muchas maneras de estar informados, nos damos cuenta de que elegimos mal, o de que nos roban el triunfo de quien en realidad elegimos, nos cansamos de ver que no todos, pero en su mayoría, los  políticos y gobernantes son aprovechados, mediocres, con un profundo desinterés por el bienestar social, y que algunos de los más poderosos son delincuentes que no tienen ni vergüenza, ni llenadera. No nos sentimos representados adentro de nuestras fronteras, ni confiamos en que se vea por nuestros intereses frente a cualquier posible amenaza extranjera. Vemos que no nos lleva a ningún lugar ni la queja ni mucho menos la resignación. Nos queremos involucrar.  Ciudadanía irritada, dice el texto introductorio del Ing. Cárdenas. Muy irritada, Ing., ¡sí! Estamos enfermos de preocupación y de miedo, de desconfianza en el futuro, de angustia por nuestros hijos, de cansancio. No queremos vivir así. Los ciudadanos tenemos que acabar de entender, tenemos que creer, que nosotros también hacemos la política del país. No sólo cada vez que salimos a votar, sino todos los días.  La política como la manifestación de cómo queremos vivir y cómo queremos ser gobernados. Yo quisiera que las instituciones fueran más sanas, que logremos revertir la profunda desigualdad que hay en el país, en muchos terrenos.  ¿Dónde me apunto, con quién voy a hablar,  con qué herramientas cuento? Yo quiero un país en el que mi hija que acaba de cumplir 14 años pueda salir a la calle como yo podía hacerlo cuando era niña. ¿Cómo le hacemos, con quién me pongo a trabajar para que eso sea posible?  No me quiero ir a otro país, quiero ayudar a enderezar éste.  Me parece que la mejor forma de quitarle a la política ese tufo a mala palabra que tiene, es asumiéndonos cada uno como parte de ella.

Yo creo que este país fue herido de muerte en 1988, con el fraude electoral. Ya había sido víctima de fuertes golpes que lo prepararon para ese año permitir que se llevara a cabo el fraude más triste de la historia reciente del país. A mí me lo parece porque aunque yo aún no tenía edad para votar, si pude ver cómo la sociedad entera vibraba con una esperanza que luego se le arrebató sin remedio. Tal vez desde ahí, hace casi 30 años comenzó el viaje que nos tiene donde estamos ahora: rebasados por la corrupción, la inseguridad, la falta de justicia, la violencia y la desigualdad social. Sí hay prisa. El país se nos viene cayendo a pedazos desde hace rato. Y yo en lo personal, no crean que quiero dejar un mejor país para mis hijas. Soy más ambiciosa que eso. Quiero ver otro país yo. Y si me sincero aún más, les diría que quiero que mis papás vean otro país. Ellos también se lo merecen.

Si la mayoría de los que estamos aquí esta mañana somos los privilegiados. Si casi todos nosotros tuvimos acceso a una educación, si tuvimos cubiertas nuestras necesidades básicas, si logramos escapar al grupo inmenso de personas que vive con menos de 6 mil pesos al mes. Tal vez deberíamos considerar las formas en que podemos compartir nuestro privilegio y ayudar a extender estas posibilidades a los demás. Hacer un compromiso humano. Saber que en realidad no vamos a estar bien, si no estamos bien todos.

“Por delante, la prioridad debe estar en el bienestar creciente de la gente, de la sociedad, del pueblo en su conjunto: trabajo formal, ingreso suficiente para una vida familiar y personal con dignidad, educación, salud, acceso a la cultura y al esparcimiento, ejercicios sin restricciones de los derechos reconocidos. Oportunidades de progreso y condiciones de bienestar equivalentes para todos y en toda la República”

Este llamado, es una provocación. Es un reto enorme porque requiere de todo nuestro músculo como ciudadanos. Propone una revolución pacífica. Es rebeldía elegantemente redactada. Nos reta a no volver a decir jamás: mejor malo por conocido. Y además de pedirnos músculo, nos pide templanza. No ofrece resultados fugaces sino una reconstrucción de base. Se trata de comprometer al país a un reaprendizaje a fondo. Me parece que es un llamado para audaces y valientes.

Muchos de nosotros nos hemos gastado las suelas en distintas marchas. Y ha estado bien. En algunos casos parece que no se ha logrado mucho con salir miles de ciudadanos a las calles a expresarnos. Pero creo que vibrar así juntos, gritar como una sola voz, sí nos ha puesto contentos. Nos ha dado una presencia. Nos saca del des empoderamiento en el que sentimos que vivimos constantemente. Es que cuáles han sido nuestras herramientas? Además de marchar, de vociferar en las redes, de agruparnos para enderezar el país con mucha plática y dos tazas de café.  Creo que este llamado Por México Hoy va mucho más allá. Nos pide energía, lucidez, cooperación,

Como una persona que se ha dedicado al arte y a la cultura por algunos años, celebro especialmente el párrafo dedicado al desarrollo y fortalecimiento de la industria cinematográfica.  Lo que continuamente ha ocurrido con los últimos gobiernos es que se sigue considerando al arte y a la cultura como un lujo y no como los artículos de primera necesidad que realmente son.  De esta forma cada vez que se necesita ahorrar recursos en algún rubro, la cultura y las artes son lo primero en ser despojados. Parece increíble que las autoridades nunca parecen darse cuenta de que ahorrar en cultura no es ahorro, es maltrato. Cada minuto dedicado al arte: a crearlo, a disfrutarlo, a difundirlo, es una vacuna contra el odio y la violencia y es además invertir en la plenitud individual y finalmente abonar el terreno donde el bien común sea posible. Entiendo que no podemos hablar de la búsqueda de la belleza, de la reflexión profunda, del autodescubrimiento que provoca el encuentro con el arte, en una sociedad que vive en la pobreza. Pero creo que deberíamos aspirar a considerar la presencia del arte en la vida de la gente, como una forma de cultivar la mente, de repensar nuestras relaciones con los demás, de aligerar lo sombrío, de darle peso a lo banal, y en suma, de enriquecer nuestro camino.

“Hoy la cuestión social trasciende a aspectos relacionados con la convivencia pacífica, la seguridad ciudadana, la armonía entre vida laboral, personal y familiar, la igualdad sustantiva entre géneros y generaciones, el sentido de pertenencia y responsabilidad respecto de la vida colectiva, el buen trato y la no discriminación; también considera los afectos y las emociones y la salud mental comunitaria, elementos todos ellos que conforman lo que podríamos llamar una vida buena y digna”.

Si este párrafo es una posibilidad real, yo me uno. Si creen que sumando los esfuerzos de una mayoría lo podemos lograr, le entro. Si el requisito es rifarse sin permitir que la ambición individual distraiga la búsqueda del bien común, cuenten conmigo.

Una vida buena y digna, dice. Una vida que se pueda disfrutar. Y ya no hablo del disfrute de lo artístico, de lo que soy entusiasta promotora. Me refiero al disfrute de lo cotidiano. Y tampoco hablo de ustedes y de mí. Miremos al país entero, seamos el país entero.  Luchemos porque todos tengamos la posibilidad de disfrutar la vida.

Muchas gracias.

3 Comments

  1. Muy bueno el contenido, felicidades.

  2. Con estas acciones se desea trabajar a fondo en las investigaciones y desbaratar
    por completo a las organizaciones delictivas.
    En la inauguración también se hallaban presentes, los secretarios Eugenio Burzaco y Milman y el
    subsecretario de Investigación del Delito Organizado y Complejo, Furlong, intendentes de la provincia, diputados y senadores nacionales y representantes de las fuerzas federales.
    http://notiseguridad.com/quedo-inaugurado-cicre-en-la-pampa-direccion-nacional-de-inteligencia-criminal/

  3. Felicidades me agrado el mensaje y va a tono con mi visión empresarial:

    ” Nuestra Visión Empresarial está dirigida hacia la Búsqueda Constante de una Realidad Equilibrada con Sentido Espiritual y Bien Común “

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